El Cristo de la Salud


Por semejanzas estilísticas con el Nazareno de El Viso del Alcor, González Isidoro ha atribuido el Cristo de la Salud a Andrés Cansino, un escultor escasamente conocido, que fue discípulo de José de Arce y maestro de Francisco A. Gijón, perteneció como miembro destacado a la academia de dibujo de la Lonja y estuvo al parecer relacionado con el taller de Roldán.

Antiguo Cristo de la Salud (foto de la Hermandad)Lo realizó en 1669 para la Santa Escuela de Cristo (una congregación de origen italiano, muy elitista, de profunda religiosidad, cuyas reuniones presidía un Crucificado) y fue cedido a la Hermandad de San Bernardo por el Cardenal Segura en enero de 1938, luego que la hermandad perdiera su Crucificado, atribuido a Pedro Roldán, en los incendios que precedieron a la Guerra del 36.

La procedencia de esta imagen explicaría, según Palomero, «su visión frontal, propia de un retablo, [su absoluta simetría clásica] y el escaso movimiento del sudario... el tratamiento abocetado de la espalda frente al virtuosismo... [del] rostro» y del torso. Su destino original sin duda también inspiraron el recogimiento de la imagen, más adecuado para la meditación y la oración íntimas.

Cristo de la SaludPor otro lado la minuciosa dulzura del modelado, el trazo largo de la gubia y la brevedad del sudario, de amplios pliegues, aparte de otra prueba, lo relacionan con el taller de Roldán a quien se ha(Foto A. Mena) atribuido. La corona de espinas empero, tallada en el mismo bloque craneal, evoca los modelos de Mesa, en tanto que la caída de la cabeza puede derivarse del Cristo de los Negritos.

Ha sido restaurado por Sebastián Santos Rojas (1967), Jesús Santos Calero (1978) y el IAPH (1999).

Cofradía del Santísimo Cristo de la Salud
Parroquia de San Bernardo
Miércoles Santo.


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Aurelio Mena Hornero