Marco Polo. La ruta de las maravillas
































"Kublai Kan era un hombre de piel amarilla, pelo negro y ojos oscuros, con una mirada penetrante de águila. Estaba sentado en su trono de oro, y a sus pies yacía un majestuoso león. No había duda: nos hallábamos ante el hombre más poderoso del mundo. De acuerdo con el protocolo chino, nos arrodillamos ante el Kan y tocamos tres veces con la cabeza en el suelo. Luego, mi padre le entregó los santos óleos, una carta de Gregorio X y algunos presentes traídos..."
 

Marco Polo. La ruta de las maravillas (Contraportada)