Rembrandt Harmenszoon van Rijn
![]() |
Pintor barroco holandés. Nace en Leiden el 15 de julio de 1606. Al morir su padre en 1630, Rembrandt abandona Leiden y se instala en Amsterdam, asociándose con un marchante de obras de arte llamado Hendrick van Uylemburgh, quien le proporciona interesantes encargos. Su situación económica es muy próspera y lo será aun más al contraer matrimonio en 1634 con Saskia van Uylemburgh, sobrina de su socio y poseedora de una excelente dote. La década de 1630 será de notable éxito para el pintor. Sin embargo, 1642 no será de buen recuerdo para Rembrandt ya que muere Saskia. Algunos meses después de dar a luz al único hijo que les sobrevive, Titus. A partir de ese momento, la ordenada y exitosa vida de Rembrandt sufre duros embates tanto económicos, como amorosos y sociales Los encargos vuelven a aparecer en la década de 1650. En todos ellos encontramos esa "manera áspera" que caracteriza sus últimas décadas, en la que la pincelada larga, empastada, será la principal protagonista. Rembrandt fallece en Amsterdam el 4 de octubre de 1669 a la edad de 63 años, siendo uno de los más innovadores y excepcionales artistas de todos los tiempos. |
![]() |
Título: L. de San Esteban (1625) Autor: Rembrandt Museo: Museo BB.AA. Lyon Caract: Oleo sobre tabla 89´5 x 124 cm. Estilo: Barroco Centroeuropeo |
| La Lapidación de San Esteban es la primera obra conocida con fecha exacta de Rembrandt, pintada en Leiden bajo la influencia de Pieter Lastman, su maestro. Como pintor de historia, Rembrandt debe mostrar el mayor número de posiciones posible así como la inserción de la figura en el espacio a través de los paisajes y las arquitecturas. El santo se sitúa desplazado hacia la derecha, arrodillado, esperando su martirio. A su alrededor encontramos a sus verdugos, observando la lapidación desde diferentes posturas los sacerdotes y los militares, éstos a caballo ocupando una zona ensombrecida. La luz impacta de lleno en san Esteban y los hombres que le lanzan las piedras, resaltando sus gestos y expresiones, mostrando un amplio catálogo de reacciones humanas. Las figuras ocupan toda la superficie de la tabla, destacando sus anatomías escultóricas y sus músculos en tensión. El movimiento y el dramatismo de la escena, elementos típicos del barroco, están en su momento culminante a pesar de tratarse de una obra juvenil. |
| El siglo XVII se considera el Siglo de Oro del paisaje holandés con artistas como Jan van Goyen Meindert Hobbema o Jacob van Ruisdael. Parece ser que Rembrandt no quiso quedar al margen de este especialidad tan demandada por los burgueses del norte de Europa, realizando algunos paisajes como éste que contemplamos. Por supuesto que no se trata de vistas tomadas directamente del natural como harán los impresionistas en el siglo XIX sino de imágenes fantaseadas de paisajes que los artistas tenían cerca. Por eso siempre aparecen las nubes tormentosas, los espesos grupos de árboles, los arroyos y los bruscos contrastes entre luz y sombra. De esta manera, el artista destaca el efecto dramático del paisaje.Este dramatismo ha hecho pensar a algunos especialistas que se trataría de una imagen simbólica del mundo cristiano. Así, el puente sobre el río sería la representación de Cristo, el camino que conduce a la salvación. A la izquierda vemos una posada donde no debemos entrar; nuestra obligación de cristiano es seguir a la pequeña figurilla - iluminada por el haz de luz que aparece junto al puente - que lleva en un atillo sus pecados y se dispone a atravesar el puente. Esta sería la explicación del porque esa zona está más iluminada. No debemos olvidar la poderosa influencia de la Iglesia protestante en la Holanda del siglo XVII que bien puede explicar el significado simbólico de la tabla. |