4 - ECUACIONES AMOROSAS.

La fórmula matemática de la estabilidad. (Revista MUY INTERESANTE, Agosto-2000)

Conseguir que dure una relación de pareja no es fácil. Ahora bien, algunos matemáticos sostienen que poseen la receta para lograrlo; basta con poner en práctica unas ecuaciones.

         ¿Qué es amor? ¿Qué factores mantienen unida a la pareja? Hasta recientemente, estas cuestiones caían en los dominios de los filósofos. Hoy también tratan de contestarlas los psicólogos e incluso los matemáticos. Unos y otros aseveran que resulta factible expresar la atracción amorosa y su devenir en ecuaciones. La que sigue es un ejemplo:

1'7xA + 1'5xB + 1'5xC + 1'5xD + 1'5xE = ...
        Desarrollada por Donn Byrne, psicólogo social de la State University de Nueva York, se trata de una fórmula matemática que permite a cualquiera confirmar si el sentimiento que experimenta por el consorte es auténtico amor. En la fórmula, A expresa la atracción por la pareja; B, el placer psicológico que causa su compañía; C, el deseo de intimar con él o ella; D, el grado de necesidad de ser aceptado por la pareja; E, el miedo a ser abandonado por ella. Para hacer el cálculo, hay que otorgar a cada una de las cinco variables un valor del 1 al 10. Llegado a este punto, basta repetir la operación pero, en esta ocasión, pensando en el amigo/a más querido/a. Según Byrne, la relación de pareja es más estable cuanto mayor es la diferencia entre los dos resultados, que ha de ser mayor o igual a 15. Al ser el amor cosa de dos, la puntuación obtenida por la persona amada ha de ser también alta. El factor de multiplicación, o sea, el número que aparece delante de la variable, permite confrontar numerosos amigos y amores presentes y pasados.
        Además del grado de pulsión por nuestro ser amado, las matemáticas también pueden dar pistas sobre la estabilidad del idilio. Al menos, así lo cree el psicólogo John Gottman, de la Universidad de Washington. Éste es el padre de estas dos curiosas fórmulas:
 5S  >=  G  y  100 - N > 90
        La primera viene a decir que en la vida en pareja, las muestras de afecto (S), como las caricias y otros detalles cariñosos, deben ser al menos 5 veces más numerosas que las señales de resentimiento (G), como desplantes y comentarios ofensivos. La segunda ecuación pone de manifiesto quede 100 comentarios referidos a la pareja, los negativos (N) nunca deben superar la decena. Siempre que se respeten estas dos premisas, la pareja permanecerá unida, según Gottman.
         Otros expertos, sin embargo, no se contentan con escribir la fórmula del amor, sino que prefieren estudiar la evolución de una relación amorosa en el tiempo. De este modo, se podría prever el devenir de una pareja. Bajo este planteamiento, Sergio Rinaldi, profesor de Teoría de Sistemas en el Politécnico de Milán, ha transformado, las relaciones de pareja en ecuaciones diferenciales similares a las que se utilizan para describir el movimiento de los planetas. Para este italiano, el amor puede resumirse del siguiente modo:
A(t) = A(t-1) - D + R + F
        El amor (A) que se experimenta por el compañero/a en un día concreto (t) es igual al amor del, día anterior (t-1) menos el olvido (D). Rinaldi define este último parámetro como la tendencia natural de -los humanos a reservar un espacio mental para nosotros mismos o para una nueva conquista sentimental. A esto hay que sumar la seguridad (R) que nos proporciona el amor que nos profesa nuestro consorte y la fascinación (F) que él o ella siente por nosotros. En realidad, el modelo matemático es más complejo, ya que el cálculo se realiza mediante ecuaciones diferenciales. Incluso Rinaldi, así como otros teóricos del amor, tienen que echar mano de las matemáticas del caos para adentrarse en el complejo mundo de las relaciones de pareja. Aun así, los números no tienen la última palabra en materia de amor.

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