Priaranza  > Campo de Tiro del Teleno > Uranio Interviú


Interviú, 17 de Enero de 2001 

Texto: Francisco Gámez

Se llaman APFSDS-KE; son proyectiles anticarro homologados por la OTAN; los disparan, entre otros, los carros Leopard. Sus siglas son un eufemismo: esa munición lleva uranio empobrecido. Fuentes diversas del Ejército y de la industria española de defensa aseguran que España dispone de 5.000 de ellos, pese a que lo niega el ministro Trillo.


El 21 de marzo de 2000, la OTAN reconoció oficialmente, por primera vez, haber utilizado munición Depleted Uranium Stallaboy (Mezcla Perforante de Uranio Empobrecido) en sus ataques aéreos sobre Serbia y Kosovo. Aquel día, la directiva del Programa de Protección Medioambiental de Naciones Unidas publicó que el secretario general de la OTAN, George Robertson, se lo había confesado a su homólogo de la ONU, Kofi Annan.

“En las Fuerzas Armadas españolas no se utiliza uranio empobrecido”, aseguró el ministro Federico Trillo ante la Comisión de Defensa del Congreso el martes 16 de enero, casi un año después de aquella confesión de la OTAN. “En los helicópteros y en los aviones] Harrier no hay uranio empobrecido –continuó el ministro–; más aún, tampoco en los carros Leopard, ni siquiera en los 106 que nos han cedido en contrato de ‘leasing’”. Sin embargo, el portavoz socialista en materia de Defensa, Jordi Marsal, aseguró, contradiciendo a Trillo, que sí “tenemos esa munición”, y añadió que“la duda se plantea respecto a los Leopard”.

Las sospechas de la oposición están fundadas. Tres fuentes distintas de Defensa y de su industria asociada aseguran a interviú que España no es una exótica excepción en la OTAN, y que, por tanto, dispone de munición con uranio empobrecido y la ha usado en ejercicios de lucha contracarro al menos desde 1993. Lo ordenan así, de hecho, los STANAG (Acuerdos de Normalización OTAN) a los ejércitos miembros de la Alianza, y hay evidencias fotográficas de su uso en el campo de tiro y maniobra de San Gregorio (Zaragoza).

Además, años atrás –cuando estas municiones no eran tan polémicas por los efectos que les achacan las víctimas del síndrome del Golfo y las del síndrome de los Balcanes– Defensa hizo gala de ellas en algunas de sus publicaciones oficiales.