Agua Alta
La
cascada de Agua Alta se encuentra en el río Llamas, afluente del Duerna,
justo en el antiguo límite de Priaranza con Pozos (actualmente en el Campo
de Tiro del Teleno), salva un desnivel de unos 20-25 m. en varios saltos, el
mayor de los cuales tiene unos 6 o 7 m de altura.
El mejor camino, aunque no el más corto, para llegar a la cascada de Agua
Alta, es seguir el curso del río Llamas desde el prado de Posadillas.
Hasta allí se puede llegar en coche, aunque estaremos en zona militar y
habremos de tener cuidado de que no sea día de tiro (no tiran los fines de
semana). Más abajo habrá quedado la Presa, que es el sitio donde Priaranza
toma el agua para regar, por medio de un canal del tiempo de los romanos y
enfrente de ella, la Corona de Quintanilla, que Claude Domergue excavó en los años
65-66, descubriendo un poblado indígena.
Un poco más adelante, cruzando al otro lado y siguiendo el antiguo camino
que se aleja un trecho del río (a unos 100 m del mismo), encontraremos la cueva
de Barrerica Blanca, una mina de oro abandonada desde los romanos,
problablemente la más larga de todas las que existen en León. El nombre
proviene del color blanco de la entrada, visible desde lejos, aunque no tanto
desde cerca, ya que las urces la tapan.
Siguiendo río arriba encontraremos el Fervón, una pequeña
garganta por donde pasa el río con cierto estruendo, formando pozos y
remolinos. Fervón significa algo así como gran hervidero. Tendremos
que seguir caminando río arriba, cruzando de nuevo el río, para llegar a una
gran curva a la izquierda. Por el Oeste baja el río del Teleno, un torrente de
aguas muy frías y rápidas. El camino se dirige ahora casi hacia el Este.
Caminaremos por una senda, a nuestra derecha el río y a la izquierda una ladera
empinada de roca y cascajos sueltos, poblada de robles centenario aislados.
Enseguida nos introducimos en un bosque de robles: la Hermida.
Encontraremos algunos rotos por el impacto de
proyectiles del Campo de Tiro (por lo que
se ve no todos dan en el blanco) y también antiguas construcciones de pastores.
La
senda que seguíamos desaparece y el río da un brusco giro hacia el Sur. Esta
es la parte más difícil pues hay que ascender por una ladera rocosa 200 o 300
m. Se puede subir por ambos lados, pero si subes por el Oeste obtendrás una
magnífica vista desde las pliegues rocosos que se asoman al fondo del valle. Si
subes por ahí, además, accederás a la parte superior de la cascada, aunque
tendrás que pasar por un estrecho sendero, excavado en la roca, vestigio bien
visible de un canal romano que partía justo de encima de la cascada.
Se puede ahora bajar por el lado Este, hasta el fondo del río, y comer el
bocadillo bajo la cascada. Estarás rodeado de abedules, alisos o húmeros
(algunos enormes), serbales y algunos robles varias veces centenarios. Si tienes
suerte podrás ver algún águila, corzos, ciervos, o tal vez al esquivo zorro.
Aunque lo más probable será que encuentres perdices o alguna liebre.
Para volver al Posadillas no es necesario que sigas el curso del río, puedes
acortar subiendo la ladera que tienes enfrente (al Norte), encontrarás gran
cantidad de metralla depositada sobre el suelo desnudo debido al último
incendio (en este caso y para esta fecha, el del 14 de septiembre de 1.998)
Cuando llegues a Priaranza puedes pasar por el bar del mismo nombre que la
cascada: Agua Alta. Tómate un café y charla un rato en agradable compañía.
Puedes también adquirir deliciosa miel, excelentes embutidos o llevar un
recuerdo único: una navaja hecha a mano.
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