AVIONES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Cuando comenzó la Segunda Guerra mundial en 1939, las fuerzas aéreas ya habían sustituido la mayoría
de sus biplanos revestidos de tela por monoplanos enteramente metálicos y revestimiento sometido a esfuerzos.
Los aviones tuvieron, en las operaciones militares de la Segunda Guerra mundial, una importancia que no habían tenido antes.
El extenso campo de las operaciones militares, la introdución del rádar de búsqueda y los sistemas de guía obligaron a los diseņadores a mejorar el rendimiento de los aviones.
Las principales áreas de mejora fueron la velocidad, el alcance y la potencia de motor.
Los bombarderos se volvieron más grandes y más potentes -tranformándose de 2 a 4 motores- para transportar una carga más pesada de bombas;el US B-17 FORTALEZA VOLANTE podía transportar hasta 6,2 toneladas de bombas sobre una distancia de casi 3200 KM.
Algunos aviones incrementaban su alcance utilizando depósitos lanzables (depósitos de combustible que eran lanzados cuando estaban vacios para reducir la resistencia).
Los cazas necesitaban velocidad y maniobrabilidad: el HAWKER TEMPES tenía una velocidad máxima de 700 kph, y fue uno de los pocos aviones aliados capaces de alcanzar a la "bomba volante" VI alemana propulsada a reacción.
En 1944, Gran Bretaņa habia presentado ya su primer avión propulsado por turborreactor, el caza Gloster Meteor, y Alemania había creado el caza más rápido en el mundo, el ME 262, propulsado por turborreactor, que tenía una velocidad maxima de 868 KPH.