Los Cayos-Cornago & Dinosaurios

Yacimientos de Cornago

El barranco de Los Cayos es uno de los parajes cuyos afloramientos con huellas de dinosaurios ha despertado mayor interés. Si a eso se une un acceso sencillo, no es de extrañar que este yacimiento sea uno de los más visitados de toda La Rioja.

Los Cayos ha proporcionado cinco grandes afloramientos con icnitas de dinosaurios y además se encuentran un elevado número de icnitas aisladas. La serie estratigráfica está incluida dentro del Grupo Enciso.

El acceso al Barranco de Los Cayos se realiza siguiendo una pista situada a la izquierda de la carretera de Arnedo a Cornago, a unos 2 kilómetros de esta localidad y al pie de una gran loma desde la cual se inicia el descenso al pueblo (está señalizado en la carretera).

 

Los Cayos "A"

La distancia desde la carretera hasta el afloramiento de Los Cayos "A" es de 2,3 kilómetros.

Es un estrato que aflora en una superficie aproximada de unos 1.200 metros cuadrados, con una longitud de unos 80 metros y una anchura de unos 15 metros. Las icnitas están en general muy bien impresas en el sedimento. Hay ejemplares que presentan incluso hasta 10 centímetros de profundidad. En todos los casos se trata de moldes cóncavos, alguno de los cuales mantienen en su interior el sedimento de relleno.

LosCayos-Cornago

Santiago Jiménez

La zona mejor preservada del yacimiento se encuentra protegida por una edificación que fue financiada en 1988 por la empresa Iberdrola.

Existen icnitas de diferentes tamaños y en distintos estados de conservación. En general, presentan un patrón morfológico básico, por lo que muy probablemente han sido producidas por el mismo tipo de dinosaurio.

En este afloramiento aparecen 36 rastros y numerosas huellas aisladas, que hacen un conjunto de 425 icnitas, en total. Las de mayor tamaño pueden llegar hasta 45 centímetros de longitud y 42 centímetros de anchura. Los dedos son anchos y relativamente robustos. El dedo central presenta forma de "V", algo curvado en ocasiones. La zona distal de los dedos es fuertemente acuminada, conservando en muchas ocasiones conspicuas marcas de garras. La superficie plantar el bastante amplia, el talón está fuertemente elongado hacia atrás y presenta una escotadura interna, no muy marcada. No existen impresiones de almohadillas. Esta morfología se corresponde totalmente con el tipo descrito como T1, es decir, el icnogénero Buckeburgichnus , icnitas producidas por un terópodo de relativo gran tamaño.

Aunque el patrón básico de estas icnitas es tridáctilo, algunos ejemplares muestran la impresión de otro dedo, el dedo l o "hallux". Este dedo se encuentra situado con una orientación postero-medial, es decir, mirando hacia el interior y hacia atrás. Normalmente la impresión del hallux aparece asociada a huellas que presentan un talón bien prolongado hacia atrás. Esto se debe a que la impresión de este dedo se favorece cuando el animal hunde más en el sedimento la zona metatarsal.

Las diferencias de apoyo-impresión en el sustrato implican distintas morfologías entre las icnitas. Esta variedad no sólo se hace patente en los distintos rastros, sino también en icnitas producidas por el mismo animal. La Fig. 64 muestra el esquema de una de las pistas donde se observa la diferencia de forma entre las huellas de un mismo individuo. Este rastro es un buen ejemplo de la necesidad de rigor y cuidado a la hora de identificar huellas ya que si alguna de ellas se encontrara en diferentes yacimientos, se podría pensar que corresponden a diferentes tipos de dinosaurios.

Algunos rastros presentan un mismo sentido de progresión sugiriendo que al menos parte de los mismos han sido causados por un grupo de terópodos marchando en forma gregaria. Además, las huellas de estos rastros paralelos presentan tamaños relativamente similares.

Huella vista desde su negativo

Huellas de Dinosaurios

Las pistas de dinosaurios de Los Cayos "A" muestran una alta vairabilidad de tamaños (de 26 a 43 centímetros) y de velocidades de progresión (de 2 a 7 kilómetros por hora). En cualquier caso, todas las velocidades estimadas están dentro del rango de caminar o marchar y, en ningún caso, existe evidencia de carrera.

La Fig. 66 muestra las direcciones preferenciales de movimiento. El 86% de los rastros del afloramiento presentan un sentido de progresión hacia el oeste, mientras que el resto lo hace hacia el este. Esto implica un patrón bidireccional que podría ser realmente significativo, ya que puede estar relacionado con las condiciones paleogeográficas del yacimiento. En efecto, en llanuras costeras o fluviales suele producirse un patrón bidireccional, ya que existe una preferencia estadística a moverse paralelamente a los márgenes.

 

Los Cayos "B"

Está situado unos 300 metros más abajo del yacimiento anterior, en un nivel estratigráfico semejante, formado también por areniscas.

Tiene dos niveles principales. El nivel 1 ocupa prácticamente la totalidad del afloramientos y, en una superficie de unos 450 metros cuadrados, se han catalogado un total de 230 icnitas, de las cuales 69 constituyen 10 rastros. Este nivel está fuertemente erosionado por su alta inclinación, estando las icnitas peor preservadas que en el afloramiento "A". Igual que en el yacimiento anterior, existe una alta variabilidad de tamaño, aunque la morfología de las huellas indica que pertenecen a dinosaurios terópodos del grupo T1 (Buckeburgichnus).

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Fco. Javier en Los Cayos

El nivel 2 aflora fundamentalmente en la parte superior derecha del yacimiento, siendo una roca más azulada. En este se pueden observar igualmente icnitas de terópodos de varios tamaños con distintas orientaciones. Aunque la mayoría se encuentran aisladas, existen cinco rastros. Uno de ellos (el nº 1) está constituído por huellas redondeadas de morfología difusa, sin que se aprecien dedos ni otras estructuras. Lo más notorio es la presencia de un surco más o menso sinusoidal que recorre la pista. Este surco, muy poco profundo y de 2 centímetros de anchura, pudo ser producido por el arrastre del apéndice caudal sobre el sedimento, el rastro nº 2, constituído por 9 icnitas de pequeña talla, fue producido posteriormente. De hecho la icnita número 7 de este rastro está situada en el interior de una de las huellas del rastro anterior.

 

Los Cayos "C"

Este afloramiento se encuentra situado a unos 20 metros de Los Cayos "B". Sus materiales líticos son interpretados como sedimentos de desbordamiento, con materiales muy finos y capas muy delgadas. La naturaleza del sedimento ha permitido el registro de icnitas de pequeño tamaño.

El yacimiento es muy poco extenso, unos 12 metros cuadrados, sin embargo, es muy rico en icnitas de pequeña talla. En su superficie se han cartografiado 15 icnitas tridáctilas de dinosaurios, cuatro de las cuales constituyen un rastro, y 58 icnitas de menor tamaño.

Las icnitas de dinosaurio tienen un tamaño relativamente pequeño (21,7 centímetros de longitud media), con dedos largos y robustos con la terminación distal puntiaguda. La superficie plantar es estrecha y elongada posteriormente, con una fuerte escotadura medial. Las huellas son mucho más largas que anchas (Longitud/Anchura=1,26). Estas icnitas se identifican como T2 (Therangospodus). 

El estrato presenta numerosas impresiones de 1 a 2 centímetros de longitud constituídas por marcas digitales de posición paralela y con una terminación muy acuminada. La mayor parte de las icnitas muestran 3 dedos, aunque ocasionalmente existen casos con sólo 2 y, en algún caso, con uno. Aunque aparentemente se disponen de forma dispersa, un análisis cuidadoso revela ciertas alineaciones. Sin embargo, éstas no presentan un patrón regular los suficientemente nítido como para ser consideradas pistas producidas por un mismo individuo. En el caso de que sean verdaderos rastros, la disposición de las huellas muestra un modo de locomoción distinto a la marcha "normal". Estas huellas se interpretan como producidas por quelonios (tortugas) nadando sobre una capa de agua y tocando esporádicamente el fondo con los autópodos.

Santiago en plena explicación

Miles de huellas en la ladera

A unos 8 metros de este afloramiento se han hallado una serie de impresiones aisladas. La mejor es una huella tridáctila, de 2 centímetros de longitud, con dedos delgados, largos y de terminación distal acuminada. El dígito izquierdo está ligeramente curvado hacia el exterior. El dedo central, el más desarrollado de los tres, es relativamente recto y conserva, en su zona distal, la impresión producida por el apoyo de la uña sobre el sedimento. El dedo derecho apenas está impreso, a excepción de la zona distal que ha conservado muy bien la impresión de la uña. Los dedos II y IV forman un ángulo de 90º. Un carácter muy importante de esta pequeña icnita es la presencia de una marca posterior que ha sido causada por el primer dedo (hallux), formando un ángulo de 160º con respecto del dedo central. La elevada angulación interdigital, así como la orientación posterior del hallux, son caracteres típicos de terópodos avianos, es decir, aves. Por otra parte, el tamaño sería concordante con algunas aves del Cretácico inferior de otros yacimientos españoles. Por consiguiente, se puede pensar que se trata de la huella de una pequeña ave. En cualquier caso, son necesarios más hallazgos que aseguren una mayor fiabilidad interpretativa.

Si estas interpretaciones son correctas, Los Cayos "C" constituye el primer caso conocido en el registro fósil de icnitas de dinosaurios, de tortugas y de aves en la misma superficie estratigráfica.

 

Los Cayos "D"

Situado a unos 200 metros del anterior, consiste en un nivel de arenisca de grano más grueso, alternamente dinotrubado, con gran cantidad de huellas de dinosaurio. Las icnitas son grandes y tridáctilas con un estado de preservación muy deficiente. La morfología sugiere que han sido producidas por ornitópodos iguanodóntidos.

 

Los Cayos "E"

Este yacimiento está situado en lo alto de la cumbre al Norte de Los Cayos "B". Es una superficie muy poco extensa, 4 metros cuadrados, de arenisca fluvial de unos 10 centímetros de potencia.

Existen 9 icnitas de dinosaurios terópodos de pequeña talla, de unos 15 a 17 centímetros de longitud. Si bien todas las icnitas llevan un sentido relativamente común de progresión, no existen rastros claramente definidos. Los dedos son largos y delgados, con una superficie plantar estrecha y elongada. La forma se parece mucho a las icnitas de terópodos de Los Cayos "C", es decir, Tipo T2 (Therangospodus).

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