Es uno de los edificios góticos más destacados de la provincia. Su magnífica silleria es un perfecto contrapunto al ladrillo mudéjar, que preside la practica totalidad de las obras publicas del siglo XIV conservadas en la Ciudad. Iniciada en 1392,consta de cabecera poligonal y de una nave de cinco tramos cubiertos por bóveda de crucería sencilla sobre arcos fajones apuntados. En el exterior destacan las grandes ventanas ojivales con traceria y las dos interesantes portadas. Cerca de la Iglesia de los franciscanos se alza un palacio de finales del siglo XVI.
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