Lograr, en el sentido más amplio posible, la mejora de la convivencia en los
Centros escolares.
Apoyar al profesorado con actividades de formación
específica, según las necesidades de cada centro, que incidan directamente en el éxito
del proceso de intervención.
Facilitar sistemas de investigación educativa a
los centros, que permitan obtener instrumentos y estrategias de diagnóstico de su clima
de convivencia.
Establecer canales de información diversos para facilitar
el diálogo, la reflexión el intercambio de experiencias y de materiales curriculares.