HISTORIA


En Segovia han existido tres catedrales:

1. La "Primitiva": estuvo enclavada en la Alameda del Parral, orilla del Eresma. Fue destruida por una persecución arriana en el 516.
2. La "Antigua": fue construida en tiempos de Alfonso VII y era de estilo románico. Estaba situada en lo que hoy es la plaza del Alcázar: el puente levadizo distaba a pocos metros de la puerta de la Catedral. Pero, precisamente por esta cercanía, se destruyó en la Guerra de las Comunidades: los Comuneros se hicieron fuertes en la Catedral mientras que en el Alcázar hacían frente los soldados del emperador Carlos I.
3. La Catedral actual.
Muchos reyes ya se habían dado cuenta del peligro que suponía tener la catedral (sobre todo la torre) junto al Alcázar y el algunas ocasiones habían tratado de convencer al cabildo de desplazar el templo a otro sitio, pero tuvo que haber una guerra para convencerlos.

Decidieron construirla cerca de la iglesia de San Miguel, donde estaba el convento de Santa Clara, cuyas monjas habían sido trasladadas, hacía años, por orden de Isabel la Católica a San Antonio el Real. También se derruyeron muchas casas de los judíos, que habían sido expulsados en época de los Reyes Católicos. (Todo esto es para explicar que el territorio donde se quería construir la catedral no suponía muchos problemas).

El cabildo de la Catedral nombró fabriquero al canónigo Juan Rodríguez de Noreña, y decidió que la nueva catedral sería de estilo gótico, algo raro porque en aquellos años ya era antiguo y la novedad era el arte renacentista. Finalmente, tras varias visitas del canónigo fabriquero a las catedrales de Castilla, se contrató al arquitecto Juan Gil de Hontañón, que estaba dirigiendo las obras de la Catedral Nueva de Salamanca.

El 8 de junio de 1525 se colocó la primera piedra de una catedral que se construyó "con el sudor y sustancia de toda la ciudad: fue obra de todo el pueblo". En cada fiesta determinada, una parroquia (o una cofradía o un gremio) acudía a las obras de la Catedral y ofrecía todo lo que podía: unos cavaban zanjas, otros trasladaban piedras, otros subían arena, algunos donaban dinero... era lo que se denomina las procesiones de "echar piedra".

En la construcción de la Catedral se diferencian tres etapas:
- Primera etapa: se coloca la primera piedra (8-6-1525) y Juan Gil de Hontañón traza los planos: tres naves (central y laterales) y capillas.
- Segunda etapa: a la muerte de Juan Gil de Hontañón (15-9-1526), su hijo, Rodrigo Gil de Hontañón, le releva en las obras. En 1567 se pone la primera piedra del crucero y se termina la nave central, abriéndose así al culto.
- Tercera etapa: al morir Rodrigo Gil de Hontañón (1577), toma el relevo Juan de Mugaguren, quien cierra el crucero con cúpula escurialense, termina los brazos y se hace la puerta de San Frutos (norte) de estilo herreriano. En los detalles secundarios se siguió trabajando durante el siglo XVII.

Es por esto que en la catedral de Segovia se mezcla el estilo gótico con el renacentista, el barroco y el neoclásico.

Las dimensiones de la Catedral son:
*105 m. de largo
*50 m. de ancho
*33 m. de altura de la nave central

Hay 3 puertas: la del Perdón, flanqueada por dos puertas laterales, mirando al poniente; la de San Frutos, que da acceso desde la Plaza Mayor y la de San Geroteo, al lado sur.

El altar mayor fue costeado, en su mayor parte, por Carlos III. Se inició en 1768 y se terminó en 1775. Se colocó un retablo revestido de mármol negro veteado de blanco flanqueado por dos grandes imágenes en blanco que representan a San Frutos y a San Geroteo. En la hornacina central, presidiendo el retablo, se encuentra la Virgen de la Paz, del s. XIII, donada por Enrique IV.

El coro, de gótico flamígero, fue construido a finales del s. XV en el pontificado de don Juan Arias Dávila para la antigua Catedral. Fue trasladado, como el claustro, a la actual Catedral. A ambos lados del Coro se elevan las dos cajas de estilo churrigueresco que encierran los dos magníficos órganos que posee la Catedral: el más moderno, al que le salen los tubos por detrás, es obra de don José y don Pedro Chavarría; el otro es más antiguo pero se halla en perfecto estado de mantenimiento.

En el trascoro hay un retablo neoclásico, de mármoles y bronce, que estaba destinado a la Capilla del Palacio de Riofrío, pero fue regalado a la Catedral por Carlos III. En la urna central hay una caja de bronce y plata que contiene los restos de San Frutos.

Según se entra por la puerta de San Frutos a la derecha, nos encontramos con las capillas de la Piedad, San Andrés, San Cosme y San Damián, San Gregorio, y la Concepción. Debemos resaltar la capilla de la Piedad, que tiene tres cosas importantes:
- la reja: es la que cerraba la Capilla Mayor de la Catedral Antigua.
- el Retablo de la Piedad: obra maestra de Juan de Juni fechada en 1571.
- el Tríptico del Descendimiento: obra maestra de Ambrosio Benson, discípulo de Gerard David. En el centro está el Descendimiento de Jesús de la cruz y a los lados están San Miguel y San Antonio; en el reverso hay una Anunciación.

También es importante la capilla de la Concepción, cuya reja es de caoba maciza, de las primeras maderas traídas de América. Los muros están cubiertos por cuadros, obras del sevillano Ignacio de Ries, discípulo de Zurbarán.

Frente a estas capillas, en el lateral sur se encuentran las capillas de San Blas, la del Sepulcro de Cristo (Cristo Yacente), Santa Bárbara, Santiago y la del Cristo del Consuelo.

En la del Cristo del Consuelo se encuentra la entrada al Claustro y al museo capitular. La reja que la cierra es la que cerraba el coro de la antigua catedral. En la capilla de Santa Bárbara hay una pila bautismal gótica, del s. XV, con las armas de Enrique IV que procede de la Catedral Antigua. En la capilla del Sepulcro de Cristo se encuentra una de las joyas más preciadas de la catedral: el Cristo Yacente de Gregorio Hernández. Cuando mejor se contempla esta imagen es en Semana Santa, ya que sale en procesión el día de Viernes Santo con la parroquia de San Andrés y está expuesto junto a la puerta de San Geroteo todo el día de Jueves Santo y Viernes Santo, lo que permite apreciar los detalles del Cristo por cualquier lado de la imagen.
En la capilla de San Blas está la entrada a la torre de la catedral que mide 88 m. de altura. En su origen era toda de estilo gótico, terminando en chapitel de madera. En su tiempo fue la torre más alta de España, más que la Giralda de Sevilla, pero un rayo destruyó el chapitel y el arquitecto Mugaguren le puso una cúpula herreriana y la rebajó 22 pies.

El claustro fue construido a finales del s. XV (se acabó en 1470) por Juan Guas por encargo de Arias Dávila. Es de estilo gótico flamígero. Pertenecía a la antigua catedral.

En el museo capitular se pueden admirar pinturas, esculturas, orfebrería y las colecciones de tapices. Puede que lo que más llame la atención sea el sepulcro del niño don Pedro de Castilla, muerto trágicamente al precipitarse por una ventana del Alcázar en 1366.

La sala capitular tiene un riquísimo artesonado, dorado con el primer oro traído de las Américas.

El archivo capitular contiene uno de los fondos más importantes del país: - 350 códices de mucha antigüedad, valor e interés.
- 519 incunables, entre los que se encuentran los impresos por Juan Parix en Segovia en 1471 y 1472, quizá los más antiguos de España (el más famoso es el "Sinodal de Aguilafuente" ). También hay uno, tal vez único en el mundo, que contiene el retrato de Isabel la Católica.
- 402 libros raros.
- Cantorales y obras de música: un códice musical del s. XV, un cancionero de música flamenca, que es de los más solicitados y estudiados de todo el mundo.


En el lado sur, está la capilla del Santísimo Sacramento que se compone, a su vez, de dos capillas: la del Cristo de la Agonía (obra del s. XVII de Manuel Pereira que perteneció a los Marqueses de Lozoya y se colocó en la Catedral en un retablo de cerámica hecho por Daniel Zuloaga) y la de los Ayala (los mecenas que la hicieron construir), donde está el retablo de José de Churriguera y Juan de Ferraras. Resaltan dos grandes columnas salomónicas y una esfera, algo ovoidal, que representa el Mundo. En los laterales se guardan reliquias.
Esta capilla está cubierta por una cúpula que mide 12 m. de alto (hasta la cornisa) y otros 12 m. de largo. Sobre la cornisa se abren las pechinas adornadas por los santos segovianos (San Frutos, San Valentín, Santa Engracia y San Geroteo), en alto relieve.

Las capillas del ábside u ochavo son las de San Pedro, San Ildefonso, San Geroteo, San Frutos, San Antonio de Padua, Nuestra Señora del Rosario, San José y San Antón.