Escudo Coria

 

Coria es una ciudad bimilenaria: el primer indicio de asentamiento que se conoce de esta ciudad es Caura, la entonces capital vettona.

Tras la conquista romana de España, Caura pasa a llamarse Caurium y es un núcleo muy importante dentro de la provincia de Lusitania, que ocupaba la actual Extremadura y el sur de Portugal; y, de hecho, Coria posee en la actualidad una de las murallas romanas mejores conservadas de Europa.

Se cree que en el año 338 d. C. el Papa San Silvestre I funda la diócesis de Coria, pero no queda demostrado hasta que la firma del obispo Jaquintus aparece implícita en las actas del III Concilio de Toledo en el año 589, ya en época de los Visigodos.

A partir del año 758 pasa Coria a formar parte de territorio musulmán con el nombre de Medina Cauria y, pese a los intentos de reconquista de los cristianos, Coria estará bajo dominio musulmán (su nombre en esta época es Qurija) hasta 1142, con la conquista del rey Alfonso VII.

A finales del siglo XIV, se comienza a construir la Catedral, que tardará en finalizarse tres siglos, mezclando así varios estilos artísticos.

En el S. XV, Enrique IV la hizo cabecera de condado, concediéndola a Don Gutiérrez de Cáceres y Solís, quien en unión de su hermano Don Gómez, la empeñó por cierta cantidad de dinero al Duque de Alba, quien en 1470 se la apropia con el título de marquesado. En esta época se añaden las puertas de San Francisco y la Nueva y se construye el Castillo.

En la actualidad, Coria ha perdido la "grandeza" de siglos anteriores, pero, pese a eso, es la cuarta ciudad en orden de importancia a nivel provincial y su patrimonio histórico es importante.
 

 Foto Puente Piedra

 

 

 

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