EN FAMILIA

Historias que surgen en el seno familiar. En las preguntas realizadas por el niño ingenuo, por el niño meticuloso, por el niño mordaz, etc.
También en las contestaciones de estos niños a las preguntas del papá, la mamá, el abuelo, etc.
Asimismo en los diálogos entre los miembros de la familia, incluida la chica de servicio y el mayordomo.
Igualmente cuando alguien llega a casa a realizar algún trabajo, en diálogos con vecinos, etc.

 1.    Mamá, ¿por qué las novias el día de su boda van de blanco?
        Porque es el día más feliz de su vida.
        Entonces, ¿por qué los novios van de negro?

 2.    Manolito, ¡ya me has cansado! ¡Ahora mismo te vas a acostar!
        ¡Te cansas tú y soy yo el que se tiene que ir a la cama!

 3.    Papá, ¿por qué te casaste con mamá?
        ¡Tú tampoco te lo explicas! ¿Verdad hijo?

 4.    Tía Rosario, ¿para qué te pintas?
        Para estar más guapa.
        ¿Y tarda mucho en hacer efecto?

 5.    Papá, ¿dónde está Noruega?
        Pregúntaselo a tu madre que es la que lo guarda todo.

 6.    Papá, ¿te gusta la fruta asada?
        Mucho, hijo.
        Pues, vas a estar muy contento porque te he quemado el huerto.

 7.    Mamá, ¿qué quiere decir cornudo?
        Hijo, no es fácil responder a una pregunta así.
        ¿Crees que papá lo sabrá?
        ¡Oh sí, seguro!

 8.    Hijo mío, no se te olvide que los padres siempre son más listos que los hijos.
        ¿Quién inventó la radio?
        Marconi.
        Y si son tan listos, ¿por qué no la inventó su padre?

 9.    Mi padre conoce cinco lenguas.
        Pues, el mío en cambio conoce miles; es médico.

10.    Mamá, ¿por qué papá no tiene cabellos en la cabeza?
         Porque es inteligente y tiene muchas cosas en qué pensar.
         Entonces, ¿tú por que tienes tantos?
         ¡Basta! ¡Cómete la sopa!

11.    Jorge Washington, cuando tenía tu edad, era el primero de la clase.
         Y a la tuya era presidente de los Estados Unidos.

12.    Papá, ¿tú eres un pájaro?
         No, hijo. ¿Por qué dices eso?
         Es que ayer oí decir a mamá que te iba a cortar las alas.

13.    Tía, enséñame el loro.
         ¿Qué loro? Si yo no tengo ningún loro.
         ¿No? Entonces, ¿por qué me dice siempre papá: "Ve a ver al loro de tu tía"?

14.    ¿Cómo se explica, Remedios, que haya tanto polvo en esta silla?
         Es natural, señora. Hace diez días que no se ha sentado nadie en ella.

15.    Bautista, advierta a los invitados que después del café les cantaré una romanza.
         Ya lo hice, señora.
         ¿Y qué han dicho?
         Que no tomarán café.

16.    ¿Qué prefieres que te traigan de París, un hermanito o una hermanita?
         Prefiero mejor un balón de fútbol, mamá.

17.    Antonio, ¿está ya el baño?
         Sí, señor, excepto el agua caliente.
         ¿Cómo excepto el agua caliente? ¿Qué le pasa al agua caliente?
         Que está fría señor.

18.    Gracias, tío, por tu regalo.
         Muy atento, Pedrito, pero no vale la pena.
         Es lo que yo decía; pero mamá me ha dicho que te diera las gracias de todas formas.

19.    María, ¿cómo es que siempre que entro en la cocina la encuentro leyendo novelas?
         Es que la señora entra en zapatillas y no la oigo venir.

20.    Marisa, hoy vienen a comer los señores de González.
         Muy bien, señora, ¿quiere que vuelvan otro día o que no vuelvan más?

21.    Tía Rosario, ¿de dónde vienes?
         De la esteticienne.
         Estaba cerrado, ¿verdad?

22.    Papá, ¿qué es un monólogo?
         Lo que tengo yo con tu madre todas las noches.

23.    Hijo, ¿cómo es que antes había dos pasteles en la nevera y ahora sólo queda uno?
         Porque no lo he visto.

24.    Abuelita, cierra los ojos.
         ¿Y por qué quieres que cierre los ojos?
         Porque papá ha dicho que cuando tú cierres los ojos seremos millonarios.

25.    Papá, hoy hemos aprendido a escribir en el colegio.
         ¿Y qué habéis puesto?
         No sé, todavía no sabemos leer.

26.    Mamá, ¿a papá le gusta que tú hagas turismo?
         No.
         Entonces, ¿por qué dice a cada momento que te vayas a la Cochinchina?

27.    Mamá, ¿cómo se ve mejor, con un ojo o con dos?
         Con los dos, hijo, con los dos.
         Y, entonces, ¿por que papá cierra un ojo cada vez que pasa una rubia?

28.    Papá, aquel señor no tiene nariz.
         Calla, que te va a oír.
         ¿Es que no lo sabe?

29.    Mamá, ¿le has pedido a papá que me compre la bicicleta?
         Sí, muchas veces; pero es inútil, no quiere.
         ¿Has probado con los ataques de nervios como cuando el abrigo de pieles?

30.    Mamá, ¿papá es muy desorganizado?
         Sí, hijo.
         Pues, a mí siempre me dice que tiene algún plan.

31.    Papá, ¿qué es un colega?
         Pues, uno que hace más o menos lo que otro.
         Entonces, el butanero es colega tuyo, porque hace con mamá más o menos lo que tú.

32.    Mamá, ¿el besar es malo?
         No, hijo, es una muestra de cariño, ternura, etc.
         Entonces, ¿por qué la vecina le arrea a papá una bofetada cada vez que intenta besarla?

33.    Mamá, ¿cuándo tendré las tetas tan grandes como tú?
         Dentro de unos pocos años.
         Vaya, lo necesitaba para este sábado.

34.    Papá, mira, me he encontrado un libro del año 1.550.
         Calla, hijo, eso es el precio.

35.    Papá, ¿qué es la crisis?
         Para que lo entiendas bien te voy a poner un ejemplo: La riqueza es el champán y las tías buenas. La crisis, es la gaseosa y tu madre.

36.    Papá, me ha dicho el director que esta tarde vayas a una reunión que hay en el colegio.
         ¿Seremos mucha gente?
         No, sólo tú, yo y el director.

37.    Papá, ¿si mi cabeza fuera de oro, seríamos ricos?
         Y aunque fuera de barro, tú no sabes la de botijos que salen de ahí.

38.    ¿Por qué, hijo, no le das un beso a la señora?
         Porque a lo mejor me da una bofetada, como ha hecho con papá en el recibidor.

39.    ¡Papá, tienes cara de elefante!
         ¡A que te arreo un trompazo!

40.    Manolito, ¿sabes qué la diferencia hay entre el papel higiénico y la cortina de la ducha?
         No, mamá.
         Entonces has sido tú, ¿verdad?

41.    Mamá, he hecho un examen que ha conmovido a mi profesor.
         ¿Tan bien lo has hecho?
         No lo sé, pero ha dicho: ¡Vaya pena de examen!

42.    Mamá, no sé que regalarle a mi novia. Si tú tuvieras 18 años, ¿qué te gustaría?
         Yo, con eso me conformo, hijo.

43.    Papá, mira que señor más feo.
         No, hijo, no es tan feo, me parece que le aprietan los zapatos.

44.    Mamá, yo quiero ser monja.
         Te he dicho mil veces que es imposible, José Luis.

45.    Mamá, ¿qué le enseñamos primero: tu vestido nuevo, mis notas o el golpe en el parachoques?

46.    Papá, ¿qué es la telepatía?
         Pues, cuando dos personas piensan a la vez la misma cosa.
         ¿Como tú y mamá?
         No, hijo, eso sería casualidad.

47.    Papá, ¿los peces se sientan?
         Claro, hijo, si no, ¿para que te crees que están los bancos de sardinas?

48.    Mamá, ¿qué es la democracia?
         No lo sé, hijo, pero debe ser algo muy pequeño porque tu padre mide 1'60 y dice que se la pasa por debajo de la hueverica.

49.    Papá, ¿es verdad que las abejas fabrican la miel?
         Claro, hijo.
         ¿Y cómo se las arreglan para apretar tanto los tarros?

50.    Papá, ¿para qué estas palpando a esa vaca?
         Quiero ver como está de carnes, porque la quiero comprar.
         Lo entiendo, hace unos días el cartero por lo visto quería comprar a nuestra criada.

51.    Mamá, el abuelo dice que por qué hace tan fresquito en el wáter.
         Vaya, ya se ha meado en el frigorífico.

52.    Si eres bueno irás al cielo y si eres malo irás al infierno.
         Bien, papá; ¿y qué hay que hacer para ir al cine?

53.    Señorito, ¿debo decir, la comida está lista, o la comida está servida?
         Si está como ayer, diga: la comida está ahumada.

54.    Papá, ¿tú tienes cuernos?
         Pues no lo sé, tengo tantas cosas en la cabeza.

55.    Papá, ¿la abuela sabe algo de mecánica?
         No, hijo, ¿por qué lo dices?
         Porque está en la calle debajo del autobús.

56.    Papá, ya me examinado.
         ¿Y han quedado contentos con tu examen?
         Contentísimos, quieren que vuelva en septiembre.

57.    Papá, ¿por qué te cásate con mamá?
         Por tu culpa mamón.

58.    ¿Por qué lloras, hija?
         Porque Juan no quiere casarse conmigo.
         ¿Por eso lloras? Tíos que no quieran casarse contigo los encontrarás a patadas, mujer.

59.    ¡¡¡Queridos Reyes Magos, quiero un tren eléctrico!!!
         No grites, que los Reyes Magos no son sordos.
         Ya, pero la abuela, sí.

60.    Carlitos, ¿cómo es que había tres trozos de tarta en la nevera y sólo queda uno?
         Porque no lo he visto.

61.    Me temo que el profesor de matemáticas se va a dar cuenta de que soy yo quién te hace los problemas.
         Sí, papá; creo que ya ha comenzado a sospechar algo.
         ¿Por qué lo dices?
         Ayer me dijo que era imposible que yo solo hiciera tantos disparates.

62.    Mamá, ¿puedo tomar el sol?
         Sí, hijo.
         Pues, dame un vaso.

63.    Papá, ¿el cartero es malo?
        No, hijo, ¿por qué lo dices?
         Porque mamá siempre lo esconde en el armario cuando vienes tú.

64.    Papá, pregunta por ti un extraterrestre.
         ¿Cómo que un extraterrestre?
         Sí, dice que viene del Planeta Agostini.

65.    Papá, ¿qué frutas son ésas?
         Ciruelas negras.
         ¡Pero si son de color rosa!
         Son rosas porque todavía están verdes.

66.    Mamá, ¿papá todavía tiene diarrea?
         No hijo. ¿Por qué preguntas eso?
         Porque anoche le oí decir, no sé que le pasa a esta mierda que no se pone dura.

67.    El padre: ¡Son las ocho de la mañana! ¿De dónde vienes a estas horas?
       El hijo: Es que he tenido mi primera experiencia sexual.
         Muy bien, entonces, sentémonos y hablemos.
         Sí, tengo yo el culo como para sentarme.

68.    Papá, ¿cuánto cuesta casarse?
         No lo sé hijo, aún no he terminado de pagar las consecuencias.

69.    La madre: Hijo, te quiero porque eres tan golfo y tan sinvergüenza como tu padre.
       El marido: Oye, que yo no he sido nunca ni golfo ni sinvergüenza.
         Perdona, pero he dicho, como su padre.

70.    Mamá, ¿yo nací de día o de noche?
         De noche, mi amor.
         ¿Y te desperté?

71.    Papá, ¿por qué no me compras una trompeta?
         No te la compro porque me estarías molestando todo el día.
         Si me la compras, te prometo que sólo la tocaré cuando duermas.

72.    Mamá, quiero una tostada.
         No hay pan, hijo.
         Bueno, pues sin pan mismo.

73.    Hijo, yo a tu edad nunca mentía.
         Entonces, ¿a qué edad empezaste, papá?

74.    Mamá, dice papá que es un cabrito.
         Dile a papá que no se quite años.

75.    Mamá, te he traído un regalo para el cuello.
         ¿Un lazo, un collar, ... ?
         Una pastilla de jabón.

76.    Mamá, hoy a la salida del colegio me han violado.
         ¿Contra tú voluntad?
         No, contra la pared.

77.    Mamá, me aburro, ¿puedo salir a jugar con Enrique?
         Ya sabes que no me gusta nada ese chico.
         Entonces, ¿me dejas que vaya a pegarle un rato?

78.    Mamá, acabo de ver a dos hombres completamente locos.
         ¿Y cómo sabes que estaban locos?
         Porque uno iba tirando el dinero y el otro se lo devolvía.

79.    Mamá, ¿es cierto que descendemos del mono?
         No lo sé, tu padre nunca me ha querido presentar a su familia.

80.    Papá, ha dicho el maestro que mañana vaya al colegio con el diccionario.
         De eso nada, tú vas andando como todos los días.

81.    Mamá, ¿qué es la amnesia?
         ¿Qué me has preguntado?

82.    Mamá, ¿qué es la flatulencia?
         Esta pregunta me huele mal.

83.    Mamá, ¿qué es la ignorancia?
         No lo sé.

84.    Mamá, esta escalera no tiene barandillaaaaaaaaaaaa...

85.    Mamá, ¿qué es ser evasivo?
         Anda, vete a hacer los deberes.

86.    Mamá, ¿qué es la apatía?
         ¡Y qué mas da!

87.    Mamá, ¿qué es un engreído?
         Vaya, me alegro de que me hagas esa pregunta, porque soy la mejor persona para reponderla.

88.    Mamá, ayer en la escuela me dijeron que me parecía a ti.
         ¿Sí? ¿Y tú que dijiste?
         Nada, porque la niña era más grande y más fuerte que yo.

89.    Abuelo, cuéntanos cosas de tu tiempo.
         Vale. ¡Gol del Atletico de Madrid!

90.    Lorencito, coge la lista del tendero y vete rápido a comprar.
       Leyendo en la tienda: Señor Antonio, déme un kilo de galletas, una bola de queso, un litro de aceite y ten cuidado con él que es un ladrón. ¡Huy!

91.    Mamá, he perdido la virginidad.
         Calla hija, no me hagas buscarla ahora que se me van a quemar la lentejas.

92.    Hija, lo que habéis hecho tú y tu novio no tiene nombre.
         ¿Cómo que no tiene nombre? Si es niño se llamará, Juan; y si es niña, Raquel.

93.    Abuelita, ¿me enseñas el pie que papá dice que tienes en el cementerio?

94.    Mamá, ¿cuándo comeremos pan de hoy?
         Mañana.

95.    Papá, en la puerta hay un señor haciendo una colecta para la nueva piscina, ¿qué le doy?
         Dale un vaso de agua.

96.    Papá, para Reyes quiero una escopeta de verdad.
         No puede ser.
         Pues, yo quiero una escopeta.
         Te he dicho que no puede ser.
         Pues, yo la quiero.
         Pues no, y a callar, ¿aquí quién manda?
         Tú, pero si tuviera la escopeta...

97.    Mamá, qué buena esta la paella.
         Pues, repite hijo, repite.
         Vale. Mamá, qué buena esta la paella.

98.    Papá, se ha caído el burro al pozo.
         Pues, échale cebada que agua no le faltará.

99.    Mamá, me han suspendido religión.
         ¿Y eso?
         Es que me dijeron que rezase dos padrenuestros y yo solo me sabía uno.

100.   Mamá, hoy he visto a un perro con un solo ojo.
          Pobrecito, ¿estaba tuerto?
          No, es que me he tapado el otro.

101.    Mamá, ¿las negras destiñen?
           No, ¿por qué?
           Porque papá dice que ha pasado la noche con una y se ha puesto "morao".

102.    Papá, ¿los extraterrestres son buenos o malos?
           ¿Por qué preguntas eso?
           Porque en el patio está una nave espacial y se está llevando a mamá y a la abuela.
           Entonces son buenos.

103.    Papá, ¿por qué no le dejas conducir a mamá?
           ¿Y eso?
           Es que es más emocionante.

104.    Papá, ya encontré el reloj.
           Pues, dile a tu madre que ya no lo busque.
           Déjala, que si lo encuentra tendremos dos.

105.    Papá, ¿qué es el eco?
           ¿El eco? El único que tiene narices de contestar a tu madre.

106.    Papá, para ir al colegio quiero una enciclopedia.
           Tú vas andando como fue tu padre.

107.    Mamá, no quiero ir a la escuela.
           ¿Por qué?
           Por que la maestra no nos enseña nada.
           ¿Y eso?
           Siempre va con pantalones.

108.    Si eres bueno irás al cielo, si eres malo al infierno.
           Para ir al Parque de Atracciones, ¿cómo tengo que ser?

109.    Mamá, ¿todos los cuentos empiezan: "Érase una vez ..."?
           No hijo, hay otros que empiezan: "Mira cariño, esta noche llegaré tarde porque ..."

110.    Mamá, mamá, papá se ha vuelto loco y lo está tirando todo por la ventanaaaaaaaaaaaaaa.

111.    Mamá, estoy encantado en la mili. Mi teniente es colosal; me deja dormir hasta las nueve, no me obliga a hacer la instrucción, me regala tabaco, ...
           Pero hijo, ¿algún defecto tendrá?
           Sí, que es muy besucón.

112.    Papá, ¿tú qué haces todos los días en la oficina?
           Nada.
           ¿Y cómo sabes cuando has acabado?

113.    Hijo mío, la vida hay que ganarla trabajando.
           ¿Y no podría empatarla sin dar golpe?

114.    La madre: O te comes la sopa, o llamo al hombre del saco.
           Vale, llámalo así a lo mejor se la come él.

115.    ¿Traes las notas?
           Sí, papá. Me han suspendido por no saber dónde estaban los Pirineos.
           Se te está muy bien, así aprenderás a saber dónde guardas las cosas.

116.    Papá, ¿puedo ver la televisión?
           Sí, hijo mío, pero no la enciendas.

117.    ¡Pedro, Pedro, nuestro hijo se ha tragado la caja de cerillas!
           Tranquila mujer, deja de preocuparte, hasta que compres otra yo te presto mi encendedor.

118.    Papá, en el colegio nos han dicho que busquemos el máximo común divisor.
           ¿Pero, todavía no lo han encontrado? Cuando yo fui a la escuela ya lo andaban buscando.

119.    Abuelo, que se está Vd. meando en las rodillas.
           Estaré empalmado, pues, generalmente me meo los zapatos.

120.    Papá, fíjate lo calvo que es ese señor.
           Calla, ¿no comprendes que pudiera oírte?
           ¿Qué importa que me oiga? ¿Es que todavía no lo sabe?

121.    Hijo, el trabajo nunca ha matado a nadie.
           Ya lo sé, papá, pero, ¿por qué correr el riesgo de ser la primera víctima?

122.    Mamá, ¿los limones vuelan?
           No, hijo.
           Pues, ya se escapó el canario.

123.    Mamá, me he comido 50 kilos de polvorones.
           ¿Solo?
           No, con pan.

124.    Mamá, el abuelo hace anillos de humo con el trasero.
           ¿Lo has visto tú?
           No, pero he visto la nicotina sobre los calzoncillos.

125.    Hijo mío, no sé cómo te las arreglas para hacer tantas tonterías al cabo del día.
           Porque madrugo, padre, porque madrugo.

126.    Abuelo, ¿verdad que los pocos dientes que te quedan no te permiten comer cosas duras?
           Sí, por desgracia es verdad.
           Entonces, ¿me haces el favor de guardarme hasta mañana este trozo de turrón de almendras?

127.    Hijo mío, arranca el tractor.
           ¿Dónde lo has plantado, papá?

128.    Mamá, ¿el wáter da vueltas?
           No, ¿por qué?
           Porque entonces me he hecho caca en la lavadora.

129.    Papá, el cole es un  coñazo.
           Jaimito, no digas palabras feas.
           Pero, si eso lo dice Camilo José Cela.
           Bueno, pues no te juntes mas con ese niño.

130.    Mamaíta, esta mañana en el cole por poco me dan un diez.
           ¿Te han dado un nueve?
           No, el diez se lo han dado a mi compañero de pupitre.

131.    Papá, ¿qué es robar?
           Calla y sigue corriendo.

132.    La madre: ¿Qué tal en tu primer partido de arbitro?
         El hijo árbitro: Muy bien, quedó Barcelona cero, Real Madrid uno. Además 120.000 personas me dieron muchos recuerdos para ti.

133.    La madre: No sé de quién ha heredado estos defectos nuestro hijo. De mí, no, desde luego.
         El padre: De ti no; claro; todavía los tienes todos.

134.    ¿De quién es esta mermelada?
           La mitad mía y la otra mitad de mi hermano.
           ¿Me das un poco de la tuya?
           No puedo; la mía es la que está en el fondo del tarro.

135.    Al volver del colegio el primer día: ¡La verdad, no sé para qué me mandas al colegio! ¡No sé leer ni escribir y la maestra no me deja hablar!

136.    Papá, ¿es verdad que cuando los gallos cantan siempre dicen mentiras?
           Sí, hijo mío.
           ¿Y por qué cantan tan temprano?
           Porque es cuando salen los periódicos y las revistas.

137.    ¡Papá, cómprame un sombrero! ¡Papá, cómprame un sombrero!
           ¡Cállate! o te pego una torta que te arranco la cabeza.
           Sí, claro, para no comprarme el sombrero, ¿verdad?

138.    Oye, tío, el tambor que me regalaste ha sido el mejor regalo que he tenido hasta ahora.
           Me alegro mucho de que te gustara.
           Sí, papá me da todos los días 100 ptas. para que no lo toque.

139.    ¿Qué tal los exámenes, hijo?
           No lo sé, pero he tenido un examinador muy piadoso. Cada vez que yo contestaba, decía: ¡Dios mío, Dios mío!

140.    Mamá, cómprame un pastel.
           No, que vas a estallar.
           Tú cómprame un pastel y échate para un lado.

141.    El padre a su futuro yerno: Antes de las 12 deberá usted traer de regreso a Lupita.
           !Antes de las 12! Pero si ya son las 9, y se me va casi una hora en convencerla de que vayamos al hotel.

142.    Llama a la puerta un cobrador: El niño: Mi mamá no está.
           ¡Cómo que no está! ¡Si la he visto asomada por la ventana!
           Ya, pero ella también le ha visto a usted.

143.    Papá, papá, el abuelo se tambalea.
           Pues, pégale otro tiro.

144.    Papá, ¿por qué corren esos señores?
           Porque al primero que llega le dan una copa.
           ¿Entonces, por qué corren los demás?

145.    Papá, papá, que yo no quiero ir a Mallorca.
           Calla y sigue nadando.

146.    Niño, lávate que va a venir abuela.
           ¿Y si me lavo y no viene?

147.    Papá, ¿por qué los peces son mudos?
           ¿Mudos? Prueba tú a hablar con la boca llena de agua.

148.    Niño, no le tires de la cola al gato.
           Mamá, si yo se la sujeto, el que tira es el gato.

149.    María, ¿has cambiado el agua a los peces?
           Para qué, si no se la han bebido toda.

150.    Cuando veías que hervía la leche debías haberme llamado, imbécil.
           Oh, señora. Nunca me hubiera atrevido a llamarla con ese nombre.

151.    Entre vecinos: Pues mi hijo es perro, perro, tiene 20 años y hace BUP.
           Más perro es el mío que con 20 años hace BUP, BUP.

152.    Mamá, mamá, este balcón no tiene barandillaaaaaaaaaaaaa.

153.    Papá, ¿me das un vaso de agua?
           Toma.
           ¿Me das otro vaso de agua?
           Toma.
           ¿Me das otro vaso de agua?
           Pero, hijo, ya llevas siete.
           Sí, pero es que la abuela sigue ardiendo.

154.    Mamá, huele a cuerno quemado.
           Mira a ver si tu padre tiene el cigarro en la oreja.

155.    Mira, hijo, una antena parabólica.
           ¿Para quién?

156.    Manolito, ¿por qué traes el ojo morado?
           Por un intercambio de palabras con Jorgito.
           ¿Palabras?
           Sí, nos hemos peleado con los diccionarios.

157.    Mamá, qué mala puntería tiene el abuelo.
           Hijo, es ya muy mayor.
           No, es que se ha hecho caca en la bañera.

158.    Jaimito: Mamá, hoy en el cole he sido el único que sabía la respuesta de una pregunta.
           Muy bien. ¿Y qué te pregunto la profesora?
           ¿Quién rompió el cristal de la ventana?

159.    RECORDATORIO: Querida abuelita: Estoy muy avergonzado por haberme olvidado de tu cumpleaños la semana pasada. Lo menos que me merezco es que tu te olvides de que mi cumpleaños es el próximo miércoles. Sinceramente: Jaimito.

160.    Mamá, ¿en el cielo hay leyes?
           No, hijo, para que haya leyes se necesitan políticos y abogados.

161.    Mamá, ha llegado el lechero. ¿Tienes dinero o me tengo que salir a jugar a la calle?

162.    Jaimito, ¿te has portado bien hoy en el colegio?
           Sí, me he pasado el día entero de cara a la pared.

163.    Mamá, ¿quien ha estado comiendo mejillones en el cuarto de baño?
           Calla, niño, es que tu padre se ha cortado allí las uñas de los pies.

164.    Mamá, ¿puedo ir a ver el eclipse?
           Sí, pero no te acerques demasiado.

165.    Papá, ¿cuánto cuesta casarse?
           No tengo ni idea, hijo, todavía no he acabado de pagar las consecuencias.

166.    ¿Qué tal, Jaimito? ¿Qué has aprendido hoy en el colegio?
           No mucho, tengo que volver mañana.

167.    ...

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