MISTERIOS PARA RESOLVER

Misterios escogidos aparecidos en períodicos, revistas, etc. para entretener al lector que generalmente son de tipo detectivesco. Para resolverlos con acierto no hay que dejar de considerar ni el más mínimo detalle.

        MISTERIO 1.

         Marga escuchó la charla que provenía del despacho de su tío, el conocido criminalista Adán Palacín.
         -... Y mientras yo dejaba los esquís, Roberto se quedó en el porche. Al volverme para salir, pude ver con toda claridad a través del ventanuco del bungalow, cómo el miserable apuñalaba por la espalda a mi amigo.
         - "Pasa querida", saludó a Adán al ver a la joven en la puerta. "Estoy tomando declaración a Antonio Lago, el actor de cine, en relación con la muerte de Roberto Ganderas, su compañero de rodaje Sangre en la nieve".
         - "Su rostro me era familiar, señor Lago, pero me despistaron esas gafas" saludó ella sonriente al entrar.
         - "¡Ya! Necesito llevarlas. Únicamente me las quito para rodar", asintió. Y volviéndose a su interlocutor, añadió: "La productora había contratado a Francis para unas escenas difíciles, sin tener en cuenta sus antecedentes. Ayer, aprovechando que Roberto había cobrado una fuerte cantidad de dinero, y creyendo que estaba solo en el porche, le apuñaló por la espalda, le despojó del dinero y huyó. Gracias a Dios, yo lo presencié todo".
         El criminalista se volvió hacia su sobrina, que permanecía sentada en uno de los sillones del despacho:
         - Al tal Francis le cogieron esta mañana en el aeropuerto de Barajas, cuando iba a tomar el avión de Londres. En la maleta llevaba más de dos millones de pesetas, el dinero robado a la víctima ... Sin embargo, jura y perjura que él no cometió el crimen ...
         - "Y eso creo yo también, tío ... ", contestó la joven.
         ¿Sabe ya Vd. quién es el asesino?

        MISTERIO 2.

         El cuerpo sin vida de Sebastián Perales, propietario de una firma de lavadoras, había aparecido en su despacho con una profunda cuchillada en el cuello que le habla causado la muerte instantánea. Un gran charco de sangre manchaba el parqué y cubría buena parte del crepé de la suela de sus zapatos de ante.
         El inspector Castañares reunió a las tres personas que aquella tarde habían estado en la oficina e inició los interrogatorios.
         Antonio Morales, el contable de la, empresa, fue el primero en responder:
         - "Cuando don Sebastián se encerraba en su despacho no quería que nadie le molestara. Estuve esperándole en la antesala junto a Marisa, su secretaria, más de una hora, hasta que, cansado, me marché.
         - "¿Cómo sabia que él estaba dentro?", preguntó el inspector.
         - "Tanto ella como yo oímos sus recias pisadas en el parqué."
         La guapa rubia corroboró las palabras del contable. Por su parte, Andrés Eizaguirre, el administrativo, declaró que había estado toda la tarde en el archivo y que no había oído nada que le llamara la atención. El archivo se encontraba en la misma planta que el despacho de la víctima, separado de éste por un pequeño patio al que ambas piezas estaban comunicadas por una ventana.
         Con todos estos datos, ¿puede Vd. resolver este caso?

        MISTERIO 3.

         Cristóbal Higueras se había quedado casi sin olfato debido a la terrible paliza recibida tres días antes; pero ya podía declarar:
         -"Sólo recuerdo que paseaba al atardecer, cuando me echaron encima una manta, o algo parecido, que olía a almacén de patatas; luego, me golpearon hasta dejarme sin sentido".
         El comisario Romero continuó mirando a quien pasaba por ser "el profe más duro de todo el Instituto", y que en aquel momento parecía una momia a causa de sus vendajes. Con esa imagen en su mente, volvió a interrogar a los principales sospechosos.
         -"Todos teníamos motivos para darle una paliza por suspendernos injustamente... Por otra parte, esa tarde yo estaba en la disco con los colegas", declaró Luis.
         -"Vamos, comisario, no creerá que yo iba a exponerme de ese modo, sabiendo que don Cristóbal te huele a un kilómetro de distancia. Además, cubrirle con un viejo saco de patatas... ¡Es propio de skins!", explicó Antonio al mismo tiempo que contenía una carcajada.
         -"Lamento lo ocurrido al profe de mates, señor comisario. Y no tiene por qué sospechar de mí, pues nunca me ha suspendido. Además, ese atardecer yo estaba en la disco, como todos los demás", concluyó Felipe.
         Con los datos que le hemos dado, ¿puede resolver este caso?

       MISTERIO 4.

        Adriana Martín, programadora de informática, había sido asesinada de dos balazos en su apartamento. La postura de su cuerpo, vestido tan solo con ropa interior, sobrecogió al inspector Luis Cardoso quién, tras revisar la reducida estancia empezó a interrogar a los tres sospechosos que habían visitado a la víctima la noche anterior. Marcos García, ejecutivo de la oficina de Adriana, fue el primero de ellos.
         -"Vine para recoger un trabajo que debía presentar a primera hora. Tras estar un rato con ella, y como se iba a duchar, me fui." Lucas Sánchez, un amigo de Adriana, se limitó a explicar:
         -"Llevábamos algunos días disgustados; anoche quise verla para disculparme... Pero no me abrió la puerta, según me dijo, por qué iba a ducharse. Adriana era una estúpida puritana." Aurora Ríos, antigua amante del anterior, fue la siguiente:
         -"Créame inspector, no le guardaba rencor, pese a que me hubiera quitado a Lucas... Ahora se que el y yo no hubiéramos terminado bien. Lucas es un hombre que trata de conseguirlo todo de la mujer que le gusta. Pero Adriana había logrado controlarle. Era muy estricta en sus principios religiosos."
         Añadió que había estado con la víctima a la misma hora que los otros dos sospechosos. El informe pericial reveló más tarde que Adriana no había sido forzada.
         ¿Podría decir quién es el asesino?

       MISTERIO 5.

        Para Julián, el policía municipal de Torrecaballeros, el cadáver del tío Andrés, de bruces en el salón de su casa, sólo podía significar que la muerte le había sorprendido mientras estaba liando uno de sus cigarros de picadura. Sin embargo, el informe del forense fue explícito: el muerto, dueño de una de las fincas más importantes de la localidad, había fallecido a consecuencia de una fuerte dosis de veneno.
         - "Si, yo estaba ayer en la casa, pero no quise ver el cadáver - dijo Miguel Ángel, sobrino de la víctima -. Como mi profesión es la de bioquímico, soy aprensivo de estas cosas".
         Ricardo, el capataz, declaró:
         - "Estoy seguro de que esto ha sido obra de Miguel Ángel, que la tenía tomada conmigo porque Susana y yo nos llevamos muy bien".
         Que Ricardo y Susana, la hija del muerto, se entendieran daba otro cariz al caso, que Julián se apuntó.
         - "Creo que no le descubro nada nuevo si le digo que mi padre nos había desheredado a mi primo Miguel Ángel y a mí -confirmó Susana -. Yo estaba ayer aquí para suplicarme que me perdonara".
         - "Mi querida prima, creo que por ti y por ese tal Ricardo mi pobre tío quedó sobre la preciosa alfombra, sumido en el descanso eterno", concluyó sarcástico Miguel Ángel.
         ¿Sabe ya quién es el asesino?