LILLO

 

Orígenes Monumentos Geografía Cultura Economía

Orígenes.

Los orígenes de Lillo, a falta de documentación escrita, hay que buscarlos en los restos arqueológicos encontrados en dos yacimientos próximos a la localidad: Cerro de San Antón y Dancos.

En el cerro de San Antón se localiza un pueblo amurallado perteneciente al Bronce Pleno, con una cronología de 1500-1300 a.C. Se han localizado cerámicas realizadas a mano y un sistema hidráulico de origen prehistórico.

En Dancos se han recogido restos que demuestran la existencia de un poblamiento desde los siglos VI-V a.C.

Pocos datos existen de la época de la dominación romana y reconquista. El arzobispo Don Juan Martínez de Contreras, previa licencia del rey Juan II de Castilla, otorgó carta de privilegio y ordenanzas para Lillo el 19 de diciembre de 1430. En el archivo de los Duques de Frías hay un pequeño lote de documentos que atañen a Lillo, entre estos aparece la carta de privilegio de villazgo y ordenanzas. El lillero Juan Gómez Díaz la reproduce, según la transcripción de José Antonio García Luján y Alicia Córdoba Deorador, en su libro "Lillo. Mi pueblo, su gente" (1996). Libro que recomendamos a los que quieran profundizar sobre el tema.

 

Monumentos.

Iglesia Parroquial

 

Segunda mitad del siglo XV

Dentro del conjunto de iglesias de tres naves de la Mancha toledana, la de Lillo es la que conserva con mayor pureza y emplea en mayor número elementos constructivos góticos.

Aspecto que presenta tras una reciente restauración

 

 

Convento que fue de la Orden Franciscana

 

Su construcción data de la primera mitad del siglo XVII. Ha sido sede del Partido Judicial, Juzgado de Primera Instancia, Sala de Audiencia, oficinas y cárcel hasta 1966. Hoy, tras su reforma, sirve de Casa de Cultura.

 

 

 Ermita de la Virgen de Esperanza.

Situada en lo que fue el poblado de Dancos.

Construida, según inscripción que reza en el dintel de la puerta, en el año 1755. El aspecto actual es el resultado de una total reforma que ha modificado su tamaño y distribución ya que se encontraba en un estado ruinoso.

El rollo

Insignia de jurisdicción de villa que Lillo adquiere con la autonomía concedida en 1430.

Primera mitad del siglo XVI. Pilar fasciculado de contextura gótica y capitel con detalles renacentistas. Reconstruido totalmente en 1994

 

Geografía

Lillo se encuentra en la hoja 659 del mapa que edita el Instituto Geográfico Nacional. Su altura sobre el nivel del mar es de 684 m.

El término municipal tiene una superficie total de 151 km2 y limita al Norte con los de La Guardia y Corral de Almaguer; al Sur, con el de Villacañas; al Este, con Corral de Almaguer, y al Oeste, con los de El Romeral y Tembleque.

Forma parte Lillo de la comarca natural de La Mancha y su término municipal presenta en su fisiografía un relieve perfectamente llano, con la sola excepción del cerro de San Antón (818 m). En los límites del término: la sierra del Corral o del Gollino y la de Villacañas o del Coscojo. Hacia el Noroeste, dos valles que recorren los arroyos de Santa María y de Cedrón.

Próximo a nosotros corre el río Riánsares (río de patos), que pertenece a la cuenca hidrográfica del Guadiana.

De trece lagunas que existían en el siglo XVII, sólo perviven hoy: la del Hongar, las del Altillo (Grande y Chica) y la de la Albardiosa, algo más alejada de la población. Son de tipo endorreico, muy salinas, de origen tectónico y estacionales. Son de titularidad pública, propiedad del Ayuntamiento. Han sido recientemente declaradas Refugio de fauna, preservando así algunas especies de aves catalogadas como amenazadas en la actualidad.

La flora más característica está representada, además del álamo, encina, olmo, chaparro y retama, por el salicor y esparto. En las lagunas del Altillo recientemente se ha descubierto la Althenia filiformis Petit, poco conocida en la península. También en las lagunas se desarrolla abundante "maleza de agua o Ruppia marítima subsp. Drepanensis, de hojas filiformes que flotan en las aguas. La progresiva disminución de sal desde la cubeta hacia el exterior hace que aparezca una vegetación escalonada, cuyas principales especies pertenecen a los géneros Ruppia, Salicornia, Suaeda, Sarcacornia, Tamarix y Lygeum.

La fauna terrestre está representada por el conejo y la liebre y algún que otro, aunque escasos, zorro. Las aves más típicas son la perdiz roja, codorniz, tórtola, torcazo y paloma.

Menos conocida es la que, de paso por Lillo, descansa o anida en las lagunas (anátidas, fochas y somormujos), siendo frecuentes por estos lares: el ánade real, pato cuchara, porrón común, cerceta común, zampullín cuellinegro, focha común, aguilucho lagunero, cigüeñuela y avoceta. Quien visite las lagunas de Lillo en primavera puede quedar maravillado por la abundante presencia de las distinguidas y frágiles cigüeñuelas: tienen la cabeza, cuello, bajo dorso, partes inferiores y cola de color blanco; las alas y el alto dorso, negro, y un largo pico afilado.

Todo el término municipal, a excepción de cerros, barrancos y caminos, naturalmente, está cultivado. La superficie del término está dividida en 51 polígonos catastrales, a su vez, éstos lo están en parcelas numeradas para su identificación.

Cereales y vid son los cultivos que por excelencia se dan en estos parajes; en menor intensidad, el olivar y las leguminosas. Un cultivo nos ha identificado a lo largo de la historia: las zanahorias. Eran conocidas hasta en Madrid. A nuestro paisano D. Venancio González, ministro de la Gobernación, lo caricaturizaba la prensa política de la época montado en un burro con un manojo de zanahorias en la mano, llamándole el ... de Lillo. Aunque destinada para el consumo de los animales, en época de crisis suplía la escasez de alimentos para los humanos.

 

Cultura

FIESTAS

LOS CRISTOS. El 3 de mayo se celebra la fiesta mayor de Lillo. Tradicionalmente, las fiestas se repartían entre el día 2, víspera; el 3, el Cristo; el 4, el cristillo, y el 5, las cucañas. En la actualidad y por exigencias del calendario laboral, no se respeta escrupulosamente esta distribución, fundamentalmente para que los lilleros ausentes puedan desplazarse y disfrutar de estas fechas.

Toros, verbenas, procesión, fuegos artificiales, atracciones de todo tipo, actuaciones de la Banda de Música... una oferta variada de actos para la participación de niños, jóvenes, adultos y mayores.

SANANTÓN. 17 de enero. Son típicas las hogueras que, repartidas por todo el pueblo, se hacen la víspera por la noche. Sirven de punto de reunión para vecinos y amigos, para charlas informales y, aprovechando las ascuas, asar algo que mantenga el ánimo y el cuerpo a tono.

SAN SEBASTIÁN. 20 de enero. Procesión del santo u entrega de naranjas que se bendicen previamente. Cuenta una tradición que el pueblo hizo un voto al santo para que les protegiera de una epidemia o plaga y desde entonces existe la costumbre de no comer carne durante ese día.

SAN JOSÉ. 19 de marzo. Existe una cofradía en Lillo que celebra esta fiesta: misa, procesión y comida de los cofrades.

LA VIRGEN DE LA ESPERANZA. La patrona de Lillo celebra su fiesta el 8 de septiembre. Aunque con menos actos que en Los Cristos, la concurrencia y participación de lilleros y forasteros es cada año mayor.

SANTA LUCÍA. 13 de diciembre. Se visita la imagen de la santa en su ermita en el cerro de San Antón y se come la clásica "rosca" (especie de bizcocho de Reyes, de menor calidad y decorado con bolitas de anís).

ROMERÍAS

ROMERÍA DE LA VIRGEN DE ESPERANZA. Se celebra el domingo de Pentecostés, en el despoblado de Dancos, donde se encuentra la ermita de Esperanza.

El domingo anterior se lleva la imagen a su ermita a hombros de sus devotos. A lo largo de toda la semana se celebra la misa, por la mañana. A ella acuden buen número de lilleras que suelen ir andando. Al caer la tarde, se va formando un numeroso grupo de lilleros que aprovechan para visitar la ermita y dar buena cuenta de suculentas chuletas, chorizos, morcillas... a la brasa.

El día de la fiesta, desde por la mañana, se van reuniendo miles de personas que preparan su asentamiento para comer allí mismo y volver, al atardecer, acompañando a la imagen de la Virgen, en procesión, hasta la iglesia parroquial. La llegada al pueblo se produce a las doce y, en el arco que se le prepara, una paloma revolotea alrededor de su cabeza, recordando así la venida del Espíritu Santo.

REVISTAS

Se edita por parte del Ayuntamiento, aprovechando las dos fiestas locales más importantes, un Boletín de Información Municipal, "Nosotros, nuestras cosas". A través de él, el equipo de gobierno municipal da a conocer los proyectos y gestiones que se realizan así como amplios resúmenes de la gestión municipal. También está abierto a la colaboración de todos que suele ser amplia y con buen nivel sobre diferentes temas de interés.

CENTROS DE ENSEÑANZA

Lillo cuenta con un solo centro de enseñanza, público, que lleva el nombre de un maestro que aunque nacido fuera de aquí, en El romeral, pasó la mayor parte de su vida profesional hasta su jubilación en nuestra localidad. Se trata de Don "Marcelino Murillo".

Este centro acoge a alumnos y alumnas desde los tres a los doce años. Por tanto, en él se imparten la Educación Infantil y Primaria.

Está situado en la zona norte del pueblo, con vistas al cerro de San Antón, y son dos los edificios propiamente escolares que lo componen. Junto a ellos, el pabellón polideportivo cubierto municipal ofrece la posibilidad de una utilización fácil y cómoda para impartir las clases de Educación Física, aunque su uso, en horas no lectivas, queda a disposición de todos aquellos vecinos y vecinas que lo deseen.

Conviven en este centro unos veinte maestros y maestras con unos trescientos treinta alumnos y alumnas aproximadamente, según los años. Son cinco las aulas dedicadas a la Educación Infantil y once o doce, depende de los cursos, las destinadas a Primaria.

Al finalizar su Educación Primaria, los alumnos continúan sus estudios de Educación Secundaria en el Instituto de Corral de Almaguer o en Villacañas.

ECONOMÍA

La economía de Lillo se basa, fundamentalmente, en la agricultura, la construcción y las industrias de transformación de la madera (fabricación de puertas).

Sin embargo, quizá sea engañosa la comparación entre lo que aporta a la riqueza local la agricultura y la cantidad de población activa que se dedica, exclusivamente, a esta actividad del sector primario. La explicación a esta contradicción se fundamenta en que gran parte de propietarios agrícolas, sobre todo pequeños, obtienen sus ingresos básicos en otro tipo de actividad y dedican los fines de semana y otros días libres al cuidado y a las faenas del campo.

Dentro también del sector primario, la ganadería, tradicionalmente pilar básico, junto a la agricultura, de Lillo, ve hoy descender su importancia quedando cada día menos personas dispuestas a ejercer esta actividad.

Por el contrario, aumenta constantemente el número de jóvenes, y menos jóvenes, que se desplazan a localidades próximas para trabajar en fábricas de puertas y complementos, así como otro grupo, menos numeroso, de jóvenes de ambos sexos que realizan su labor en industrias relacionadas con el textil, básicamente edredones. Villacañas es el pueblo que mayor cantidad de empleados absorber.

Otra importante y tradicional fuente de ingresos y de empleo la encuentran un significativo número de trabajadores en Madrid y alrededores, a donde se trasladan, a diario, para ganarse la vida en la rama de la construcción mayoritariamente. Esta situación, por lo demás, está muy extendida en muchos pueblos de nuestra zona.

Ya dentro de la localidad, existen también importantes empresas dedicadas a la construcción, "costureros" y las industrias derivadas de la uva destinadas a la elaboración de vinos (cooperativas, bodegas particulares...)

El resto de las actividades económicas en Lillo son la habituales en una localidad de unos 3.000 habitantes que, además, tiene más o menos asequibles otros centros más importantes que funcionan como polos de atracción por ofrecer determinados servicios (Centro de Salud, institutos, bancos, ambulatorios, hospitales, ferrocarril...) y para el comercio (hipermercados y variada oferta comercial); en orden de cercanía : Villacañas, Alcázar de San Juan, Aranjuez, Madrid....

La expectativas de desarrollo son razonablemente optimistas. La población de Lillo, que en las últimas décadas ha sufrido un notable descenso, se ha estabilizado e incluso inicia un tímido aumento.

Perdonen las molestias