COLABORACIONES.


El área de Educación Artística desde un enfoque globalizador.

Contactos con el mundo de la danza: El Ballet, un lenguaje universal.

Títeres y música.


El área de Educación Artística desde un enfoque globalizador.

La reflexión y el debate en torno al tema que reunió a un buen número de asistentes a

las Jornadas suscitó un interesante intercambio de impresiones, si bien es cierto que la

Expresión y Educación Artísticas no tienen aún el espacio que debieran y las

condiciones de trabajo que hoy promueve la Administración. Responden más bien a un

curarse en salud que a una voluntad de mejora de la calidad de enseñanza. Sin espacio y

sin tiempo, las Artes se nos derrumban, pero acaso tuvieron siempre que luchar contra

los elementos. Empecemos pues por dignificar nuestro trabajo, estableciendo unos

mínimos, sin los cuales, no se puede llamar labor educativa a lo que hacemos a diario en

el aula.

Adentrándonos en el asunto que nos ocupa, hay que decir que quizás hablamos de

globalización como lo hacemos de metodologías activas, pues las corrientes pedagógicas

actualmente reconocidas tienden hacia este enfoque, y no siempre se conoce o valora

realmente la trascendencia que estos planteamientos conllevan.

Entre los fines de la Educaci6n se encuentra el de formar personas que sean capaces de

conocer y comprender la realidad, la sociedad y el mundo en el que viven. Difícil tarea

¿no creéis?. Se dice que vivimos tiempos de crisis en todos los ámbitos -la radio, la

televisión y los periódicos no hablan de otra cosa- pero la Historia nos recuerda que

tiempos difíciles y de crisis se han repetido y probablemente se repetirán mientras la

Humanidad pueble la Tierra, si bien es cierto que el momento que nos ha tocado vivir es

complejo, y el cambio de estructuras y planteamientos, ciñéndonos al terreno educativo,

se encuentra con una resistencia pasiva en muchos casos ante la inseguridad que

produce lo desconocido y la pérdida de privilegios de algunos sectores (privilegios

claramente promovidos hoy desde el Ministerio de Educación y Ciencia).

Ante esta regresión hay que hacer un esfuerzo de imaginación y trabajo solidario. La tan

cacareada REFORMA EDUCATIVA no será más que un mero trámite de

cumplimentación y copia de documentos que responda a las exiguas visitas de

Inspección a los centros, si no cala hondo en el modo de trabajo, en la profunda reflexión

y actitud que como profesionales debemos asumir, pues el trabajo en equipo es hoy

necesario para coordinar esfuerzos.

El enfoque globalizador desde las Artes no hace otra cosa que respetar la realidad del

niño como unidad, que como dijera PASCUAL PASTOR en su sembrada ponencia

«afortunadamente los niños son un todo que se resiste a que lo rompan y desmembren

en pedacitos» así pues, lo que hacen es jugar con diversos lenguajes, manipularlos,

vivenciarlos para ir descubriendo porciones de realidad, de su entorno y de las

relaciones entre las cosas y los seres vivos, y las personas.

Las estrategias globalizadoras parten de necesidades sentidas por los niños. La

motivación está asegurada y el interés también cuando desde el lenguaje plástico,

dramático o musical actuemos enriqueciendo el mundo infantil.

Cada uno desde el propio estilo y formas de comunicar con los otros debemos estar

abiertos a aprender lenguajes y códigos nuevos o a trabajar aquellos que teníamos

abandonados, o los que simplemente nunca habíamos abordado. La práctica diaria nos

dice que cuantos más recursos tengamos a nuestro alcance más posibilidades habrá de

dinamizar nuestro trabajo. Es evidente que la denominación de origen de especialista de

Música no tiene por qué cerrarse a enriquecer nuestra experiencia con transferencias

interesantes entre las distintas Artes, así podremos transmitir a los niños el entusiasmo

por ellas, el aprecio por el esfuerzo que comportan y el disfrute que tengamos a través

de la propia vivencia.

En esta fuerza que ensancha el espíritu humano está la semilla para, además de ser

capaces de conoces y comprender la realidad, actuar y modificarla si es necesario, poco

a poco, buscando cada cual su tempo y respetando otros, tratando de armonizar el

entorno más inmediato.

Los niños se manifiestan claramente y reaccionan muy positivamente cuando a su lado

hay alguien que se interesa por su trabajo, que es en definitiva interesarse por ellos.

Almudena Jiménez.


Contactos con el mundo de la Danza.

Raymond Manzano, conocido bailarín y Pedagogo de Enseñanzas Artísticas nos ha enviado una carta de apoyo al conocer la existencia de AMAMUS, animándonos en nuestra tarea de luchar por la dignidad de las Enseñanzas Artísticas en nuestro país, aportando "nuestro granito de arena". Además nos envía un artículo suyo sobre la Danza, publicado en una revista especializada de Argentina, para colaborar con la nuestra.

Dada la extensión del articulo y el poco espacio del que disponemos, hacemos un pequeño resumen del mismo sobre la Danza Clásica.

Muchas gracias, Raymond.

Ballet: Un lenguaje universal.

"Una nueva situación educativa, muy distante de los tiempos anteriores, amplía sus

fronteras e incorpora nuevos temas de estudio.. nos hace pensar en mejores tiempos

para la aceptación por nuestra sociedad del ballet".

"Una sociedad que ha logrado un grado de bienestar material suficiente termina por

demandar satisfacciones inmateriales y en las que, ocio y hecho artístico ocupan un

lugar privilegiado".

"El ballet moviliza el cuerpo humano dentro de todas sus posibilidades inagotables,

infinitas".

"La Danza encuentra su origen en los gestos cotidianos... traduciéndolos a un lenguaje

artístico e imprimiéndoles belleza y armonía estética".

"El estudio de la Danza Clásica es muy, muy difícil".

"La Danza.... no es un oficio, es un Arte, es descubrir con el cuerpo la esencia y alma de

la vida, es entrar en comunidad física con la libertad".

"La Danza puede revelar todo lo que la música tiene de grandioso o misterioso, que a su

vez tiene el mérito de lo humano y tangible".

Raymond Manzano (Revista "Música hoy")


TÍTERES Y MÚSICA.

La marioneta representa lo mágico y lo real, lo animado y la materia muerta, al objeto y

al actor. Al igual que cualquier instrumento musical (un clarinete por ejemplo), no puede

actuar por sí mismo, pero cuando es interpretado produce una reacción inmediata de in-

quietud y misterio: ¿cómo es posible que un trozo de madera emita unos sonidos tan

bellos?

Dentro del teatro de títeres la música puede ser usada como mero acompañamiento

lineal de la acción o también para sugerir aquellas metáforas no visuales que el

actor-muñeco es incapaz de ofrecer debido a los límites propios que se le imponen, como

la de no gesticulación mímica. Pero también puede ser el soporte de la representación, y

muchos compositores han escrito sus piezas especialmente para títeres.

Claude Debussy, haciendo referencia al ballet infantil "La boîte à joujoux" (la caja de

juguetes),comentaba: "según mi criterio, sólo las marionetas tendrán la inteligencia del

texto y la expresión de la música".

Manuel de Falla, para su ópera de cámara inspirada en un episodio de Don Quijote,

consideraba que sólo actores de madera podrían responder a sus concepciones

musicales. Podríamos citar a muchos más músicos con opiniones parecidas pero valgan

estas dos como botón de muestra para pasar a interrogarnos por la fascinación del

binomio "títere y música".

Cuando el brujo o chaman congregaba a su tribu alrededor del fuego y escenificaba con

cantos y máscaras su particular concepción del bien y del mal, no se estaba imaginando

que miles de años más tarde otras tribus se reunirían en anfiteatros y coliseos para asis-

tir a una representación de una ópera, tampoco pensaba en los titiriteros callejeros

actuando frente a un pequeño corro de curiosos en una plaza de cualquier ciudad. Él sólo

danzaba, cantaba, representaba escenas de lucha y caza con máscaras y amuletos,

hablaba de la vida y de la muerte.

La música le confiere al teatro de títeres una dimensión expresiva de carácter universal,

rompiendo barreras de lenguajes entre países diferentes, acercándolo cada vez más

hacia la aldea global.

Titiriteros y músicos, como nuevos brujos o chamanes de esta aldea, seguimos

repitiendo lo que de la tradición hemos aprendido, enseñar a comprender el misterio de

lo efímero.

Pepe Luna.