Un poco de todo.


 Convocatorias.

 Alrededor de la música.

 Con la música en otra parte.

 Oferta y demanda.


Convocatorias.

 Conciertos del Siglo.

Curso de Danza Medieval.


Alrededor de la música.

¿Quién es Santa Cecilia?

La música en el lenguaje.

Música para no ser oída.

El músico y la sirvienta.

Sonidos resucitados.

Titiritero, ¡hale-hop!.

Shanghai.


¿Quién es Santa Cecilia?

Santa Cecilia murió mártir en la hoguera en el siglo II o III. Era recordada en liturgias con la frase: "Morte Candentibus Organus", (murió con los órganos quemados).

Una mala transcripción, en el siglo VI, cambia el texto a: "Morte Cantantibus Organus", (murió cantando).

Posteriormente, en el siglo XII, basándose en esta falsa transcripción se la nombró Patrona de los músicos. Lo que no se sabe es si esta señora cantaba, tocaba o silbaba.

Puede ser, pues era Santa.


Shanghai

ARTÍCULO DE VICENTE VERDÚ PUBLICADO EN "EL PAÍS" EL 26/4/97.

Estábamos tomando espaguetis en el cofee-shop de unos grandes almacenes de Shanghai y hablábamos inglés, puesto que ella era neozelandesa. Pero llegó el intérprete, Guo Xing, que había residido en París 20 años después que Deng Xiao Ping, y pasamos al francés, durante el tiempo de un postre con leche y maizena, cuando en el hilo musical se oía a los monjes de Silos.

Después bajamos por la Nanjing Lu hasta el malecón, entre farolas de las que pendían carteles de Coca-Cola, cuya fonética en mandarín significa "gustoso, divertido de tomar". Al fondo, sobre el anfiteatro del río Huangpu, se alzaban vistosos carteles de Canon, Siemens, Heinecken, Fujitsu, y a nuestra espalda, un poderoso edificio colonial sostenía sobre su pináculo la estrella roja del Estado comunista, mientras a su pie unos mongoles seguían los compases de Macarena.

Ya anochecido, entramos en el Peace Hotel, que guarda el aroma de los años veinte y una orquesta de jazz con músicos de 70 años vestidos de esmoquin. Clausurado durante la Revolución Cultural, ahora el bar está animado por clientes que consumen daiquiris, Rémy Martin a 30.000 pesetas la botella y una bebida de moda en China, Sprite con vino tinto.

Cuando subí a la habitación todavía alcancé a ver los dos goles de Rivaldo al Logroñés y el 0-1 del Betis en Tenerife. Después vino la publicidad, y salió una lavadora local promocionada con la melodía de Only you. Que ese jingle desafinara no impidió verme impulsado hasta el verano del 61, cuando en ese instante Maribel tomaba el sol en una terraza de Santa Pola. Llevaba un vestido azul de Brufal, unas sandalias de Ruyma y unas bragas blancas de la Orquídea. A su derecha, sobre el velador, había un Orange Crush, unas gafas de Óptica Molina y un libro de Vicky Baum con un Shanghai tan irreal como la vida misma.