ALGÚN  POEMA DE.....

ACUNA    F.

MADURECES

«Ansioso un higo comía
-cuenta a Gil el viejo Arbelo-
y, ¡tris!, saltó un diente al suelo
de sólo tres que tenía.»

«Es bien raro el accidente
estando maduro el higo.»

Y aquél contestóle: «Amigo,
más maduro estaba el diente.»

 

 

 

A UNA FLAQUÍSIMA TUERTA

Aquí yace Estefanía,
flaca y aguda mujer,
que bien pudo aguja ser,
pues sólo un ojo tenía.

Momia, esqueleto de alambre,
en torno a sus huesos vanos
yacen también los gusanos,
porque se murieron de hambre.