ALGÚN  POEMA DE.....

ANONIMOS II

ANÓNIMO DEL SIGLO XVI

De quince a veinte es niña; buena moza
de veinte a veinticinco, y por la cuenta
gentil mujer de veinticinco a treinta,
¡dichoso aquel que en tal edad las goza!

De treinta a treinta y cinco no alboroza,
mas se puede comer con salpimienta.
Pero de treinta y cinco hasta cuarenta,
anda en vísperas ya de una coroza.

A los cuarenta y cinco es bachillera,
gansea, pide y juega del vocablo.
Cumplidos los cincuenta da en santera.

A los cincuenta y cinco hecha retablo,
niña, moza, mujer, vieja, hechicera,
bruja y santera, se la lleva el diablo.

SIN VERBOS

Hermosa noche de estío
Estrellado firmamento
Blanca luna, fresco viento
Dulce valle, manso río
Ni un lagarto en la maleza,
En los árboles ni un ave
Ni un canto dulce y suave
Todo silencio y tristeza.

Allí arriba todo luz.
Aquí abajo todo sombra.
Junto al rio verde alfombra.

Sobre la alfombra una cruz
Junto a la cruz una bella
Junto a la bella un doncél.

Entre las dos manos de él
Una blanca mano de ella.

-Amor mio, dulce bién
-Mi cariño, mi embeleso
-¿Un beso? -Si, y otro beso
Y otro, y otro, y otro y cien.

-Mañana al Carpio, ¿verdad?
Y una vez juntos allí
-Tu mia. -Y tu mio, sí
Y eterna felicidad.
-¿Y ese hombre? -No más suya
Mi cariño para tí.

-Como el mio para tí.

Atento a su propio mal
Tras la cruz un noble anciano
Una pistola en la mano
Y al cinto agudo puñal.

Una mano sobre un brazo
Un rugido airado y fiero
El fulgor de un fogonazo
Y el crujido de un acero

-¡Miserable! -¡Santo Dios!
-¡Maldición! -¡Piadoso cielo!

Dos bultos luego en el suelo
Y uno en pié junto a los dos.

A la mañana siguiente
Guardia Civil, el juzgado
El populacho indignado
Y en prisión el delincuente.