ALGÚN  POEMA DE.....

ATIENZA

 

EPITAFIO

Las banderas ardían, era cierto,
y su rota ceniza nos empañaba a todos
cuando los aparatos descargaron sus bombas.

Mientras cruzas la yerba
procura no hacer ruido:
bajo esta piedra escondo mi miedo y mi muñeca.

 


MUJER DE LOT

Se te iba haciendo el cuello de sal y la sonrisa
de piedra, y eran páramos los campos
y la ciudad azufre, y habías vuelto el rostro
fuera del orden propio natural (o invitada
por ese mismo orden), olvidando la antigua
dulzura consabida, y supiste de pronto
que era aquel gesto tuyo quien prendía las llamas.