Estación de Tratamiento de

Agua potable

 

Las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable son instalaciones que convierten el agua natural o bruta en agua potable. Están localizadas entre las instalaciones de captación de agua (embalses y pozos) y los depósitos y canalizaciones que la distribuirán por los hogares. Tienen como misión la eliminación de tres tipos principales de sustancias indeseables en el agua destinada al consumo humano:

þ     Materia mineral.

þ     Materiales orgánicos: fenoles, hidrocarburos, detergentes, residuos de pesticidas, etc.

þ     Contaminantes biológicos: microorganismos, como bacterias, protozoos, virus, etc.

Esta necesidad de tratamiento de las aguas se conoce desde hace mucho tiempo, al relacionarse la calidad del agua con la salud de la población. Se observó que la dotación de una localidad con un abastecimiento de agua en condiciones sanitarias aceptables coincidía con un brusco descenso de la tasa de mortalidad.

El agua potable, por lo tanto, debe cumplir una exigencia fundamental: ausencia de microorganismos patógenos y de sustancias tóxicas. Pero también debe cumplir otra exigencia: ausencia de sabores, olores, colores o turbiedades desagradables, -propiedades organolépticas- que provocarían el rechazo de los consumidores y consumidoras,

La potabilidad del agua se comprueba mediante análisis, tanto en las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable, como en la red de distribución. En España, la norma que fija los límites de los valores de los parámetros analíticos y la frecuencia de análisis es la Reglamentación Técnico-Sanitaria para el Abastecimiento y Control de Calidad de las Aguas Potables de Consumo Público (Real Decreto 1138/90 de 14 de Septiembre) que incorpora a nuestra legislación la directiva 80/778/CEE de la Unión Europea,

            El tratamiento de las aguas se realiza mediante una serie de procesos encadenados, dependientes de las características del agua a tratar. La secuencia de procesos más usual es la siguiente:

 PREOXIDACIÓN

 Se introduce en el agua un agente químico oxidante que reacciona con las materias orgánicas e inorgánicas disueltas en el agua, susceptibles de ser eliminadas por oxidación. Los agentes oxidantes normalmente utilizados son aire atmosférico (por su contenido en oxígeno), cloro, dióxido de cloro, permanganato potásico, ozono y agua oxigenada, bien solos o en combinación.

 COAGULACIÓN Y FLOCULACIÓN.

Mediante la adición de reactivos (sales metálicas) y procesos de agitación rápida y lenta, se consiguen agrupar partículas muy pequeñas cargadas eléctrica- mente (coloides) y que, por su pequeño tamaño y carga no sedimentarían nunca, siendo responsables, en gran medida, del color y la turbiedad del agua. El proceso se realiza neutralizando las cargas eléctricas que mantienen separadas a las partículas coloidales, con lo que éstas se agrupan aumentando de tamaño, se rompe el equilibrio y decantan al fondo por gravedad.

DECANTACIÓN

El agua circula a baja velocidad en los decantadores donde, por 1a acción de la grave- dad, se depositan en el fondo las partículas y las agrupaciones de coloides formadas en el proceso anterior. Del fondo, son extraídas en forma de fango, para su posterior tratamiento y secado.

FILTRADO SOBRE ARENA

En este proceso se retienen las pequeñas partículas que no han sido extraídas en la decantación. Es, por tanto, un proceso de afine. Las pequeñas partículas quedan re- tenidas en los huecos existentes entre los granos de arena, al pasar el agua a través de un lecho de este material. El lecho de arena es lavado periódicamente, haciendo pasar en sentido contrario al del paso normal del agua, aire a presión y agua ya trata- da. El agua de lavado se recupera enviándola a la cabecera del tratamiento.

 NEUTRALIZACIÓN

La acidez del agua se ajusta mediante la adición de reactivos químicos apropiados (cal o sosa). El objetivo es que el paso del agua no corroa las tuberías o provoque deposición de incrustaciones a la red de distribución.

DESINFECCIÓN FINAL

 Elimina los microorganismos que puedan sobrevivir tras los procesos anteriores. Para ello se adiciona al agua una sustancia oxidante (cloro o compuestos de cloro), que además garantiza la calidad del agua ante posibles contaminaciones accidentales, en su recorrido por la red de distribución. El tratamiento del agua puede exigir además la necesidad de instalar procesos específicos, en función de sus características especiales. Los más habituales son:

 – Filtración sobre carbón activo: un filtro de carbón retiene, en sus microporos interiores, las mol0culas que pueden dar al agua malos olores y sabores. El carbón puede ser utilizado en polvo o en grano.

Ozonización: el ozono es utilizado como desinfectante y viricida, mejorando los caracteres organolépticos del agua. Este proceso se suele situar en la cabecera de la Estación o bien al final de tos demás procesos.

 – Ablandamiento: algunas aguas, por su dureza, han de ser sometidas a un proceso químico de afine para la eliminación de sus sales de calcio y magnesio. Además de proporcionar una mayor calidad al agua, evita posibles problemas en la red de distribución (incrustaciones de cal).