BO DIDDLEY
"EL GLADIADOR NEGRO"
LUIS MARIO QUINTANA
Si Chuck Berry es considerado como el gran poeta del rock and
roll, Bo Diddley es el arquitecto de un sonido cuya importancia
e influencia van creciendo con el paso del tiempo. Diddley fue
el creador de un elemental riff ?secuencia musical de varias notas,
repetida constantemente a lo largo de una canción?, que,
envuelto en sus hipnóticos ritmos de jungla, resultó
ser todo un hallazgo. Grupos del beat británico de los
sesenta (Rolling Stones, Pretty
Things,
Yardbirds, Downliners Sect) son, en parte, herederos de su estilo.
Grupos del garaje americano (sobre todo en Tejas) de esa misma
década también se basaron en sus sonidos, aunque
tomándolos de la escuela británica. Músicos
de todas las épocas y ahora las nuevas bandas americanas
y europeas siguen utilizando los métodos y las composiciones
de este criollo o francés negro, como a él le gusta
definirse.
Ellas Bates, luego Ellas McDaniel (adoptó ese apellido
al crecer con una prima de su madre, Gussie McDaniel), nació
en una granja algodonera entre McComb y Magnolia (Misisipí)
el 30 de diciembre de 1928. En 1933 ya se encontraba en Chicago,
donde aprendió violín y guitarra con el profesor
O. W. Frederick. También emprendió una pequeña
aventura como boxeador, época en la que nace su apodo de
guerra, Bo Diddley. A partir de 1951 tocó en los mercados,
en las calles, e incluso llegó a aparecer en un club famoso,
el 708, donde se ponían de manifiesto en sus actuaciones
sus más cercanas influencias: Louis Jordan, Nat King Cole,
John Lee Hooker o Muddy Waters. En 1955 tuvo su gran oportunidad
en una prueba para el sello Checker (subsidiario de Chess), que
le permitió grabar ese mismo año su primer disco,
con dos temas: Bo Diddley y I´m a man. En ellos empieza
a destacar su exuberante voz, el inconfundible sonido de su guitarra
distorsionada y psicodélica.
Parte fundamental del impacto de sus creaciones fueron los músicos
que le acompañaban: Jerome Green (tocaba las maracas y
le daba respuesta vocal); su hermanastra, llamada la Duquesa (segunda
guitarra); la armónica de Billy Boy Arnold; la guitarra
de Bobby Parker; las baterías de Franz Kirkland o Clifton
James; el piano de Otis Spann, o incluso los Moonglows para los
coros.
Así fueron surgiendo canciones con un ritmo penetrante
y enfático, como Diddley Daddy, Hey Bo Diddley, Pretty
thing (1955); Who do you love, Cops and robbers, Before you accuse
me (1956); Mona, oh yea (1957); Say man (1958); Roadrunner (1959);
Cadillac (1960); I can tell, you can't jugde a book by the cover
( I 961).
El espectacular y persuasivo ritmo de Bo Diddley ha seguido consolidándose
año tras año, con grabaciones y apariciones en escena.
Amigo de Chuck Berry, tocó la guitarra en sus canciones
Memphis y Sweet little rock and roller; también grabaron
juntos un elepé (Two great guitars) y han compartido cartel
en algún concierto. A pesar de que su sonido se reconoce
en numerosas grabaciones de otros artistas, la crudeza de su arte
le cerró el paso a las ventas millonarias. Sus discípulos
e imitadores pueden haberle arrebatado derechos de autor al firmar
ritmos y res de Diddley como propios, pero lo que nadie le puede
quitar es esa actitud desafiante, la magia penetrante de su música
hipnótica. Un buen ejemplo puede ser su avasalladora actuación
recogida en la película Keep on rockin'.
Con su irresistible dinamismo, El Gladiador Negro es otra dimensión.
El pelo cortado cuidadosamente a cepillo, gruesas gafas de concha
y una espectacular colección de guitarras son las características
de su imagen.