BUDDY HOLLY
"LA ETERNA SONRISA"
N. SÁENZ DE TEJADA
Como otros grandes del rock and roll ?Little Richard, Jerry Lee
Lewis o Gene Vincent?, Buddy Holly también procedía
del sur de Estados Unidos. Lubbock es una ciudad situada al oeste
del Estado de Tejas que tras la 1 Guerra Mundial se convirtió
en un importante centro comercial de la industria algodonera.
En 1970, su censo ascendía a 150.000 habitantes, tan religiosos
como abstemios, a juzgar por el elevado número de iglesias
y las dificultades para conseguir bebidas alcohólicas en
el centro de la ciudad.
El 7 de septiembre
de 1936, Ella Holley dio a luz en Lubbock a su cuarto hijo: Charles
Hardin Holley, a quien su padre, Lawrence Holley, hombre de oficios
tan diversos como carpintero, cocinero o sastre, apodó
cariñosamente Buddy, quien no tardó en habituarse
a la música. En el suroeste de Estados Unidos era costumbre
interpretar canciones en familia, y en algunas ocasiones la diferencia
entre los verdaderos profesionales y estos grupos caseros aficionados
resultaba difícil de apreciar. Los Holley no eran una excepción,
y estas primeras experiencias mostraron la intuición y
aptitudes de Buddy.
A los 11 años comenzó a estudiar piano, instrumento que abandonó por la guitarra, con su hermano Travis como primer maestro. A finales de 1949 entabló amistad con Bob Montgomery, un compañero de escuela que le introdujo en el country a través de las canciones de Bill Monroe y Hank Williams.
La música pronto se convirtió en una obsesión para Holly, y los estudios comenzaron a resentirse, aunque para satisfacer a sus padres se matriculó en cursos nocturnos de artes gráficas y delineación. En compañía de Bob Montgomery y el bajista Larry Welborn comenzó a preparar un repertorio en el que Bob interpretaba las partes vocales, mientras Buddy Holly se encargaba de los coros. Al poco tiempo comenzó a interesarse por el rhythm and blues y a incluir en su repertorio canciones de este estilo, en las que llevaba la voz principal. El trío consiguió una reputación como grupo de directo, primer paso durante aquellos años para alcanzar el codiciado contrato con una casa discográfica.
En esa época,
Holly comenzó a interesarse por el rock and roll, afición
que se vio acrecentada cuando Elvis Presley actuó por primera
vez en Lubbock, a principios de 1955. Holly le admiraba, cantaba
algunas de sus canciones en las actuaciones e incorporó
al batería Jerry Allison en el grupo para imitar el sonido
del cantante de Tupelo. Algunos meses más tarde, el 14
de octubre de 1954, actuaron en Lubbock junto a Bill Haley y The
Comets, y el encargado del concierto promovió el interés
de tres compañías discográficas (Columbia,
RCA y Decca) por el trío, entonces llamado Western and
Bop. La Decca buscaba un cantante, y el centro de sus intereses
fue Buddy Holly, marginando a Bob Montgomery y Larry Welborn.
En enero de 1956, Buddy Holly, junto al contrabajista Don Guess y el guitarrista Sonny Curtis, llegó a Nashville. La casa discográfica quería repetir con Holly el éxito que Elvis Presley había obtenido pocas semanas antes con Heartbreak hotel. De las cuatro canciones grabadas, Blue days?black nights se publicó en abril. Los proyectos de convertir a Holly en un ídolo no eran tan fáciles como esperaba la Decca, y en los primeros meses de 1957 la empresa abandonó la idea. La primera aventura discográfica había durado un año.
A principios de 1957, Buddy Holly y Jerry Allison volvían a intentarlo en los estudios NorVaJak, de Clovis (Nuevo México), propiedad de Norman Petty, un nombre clave en la historia de Holly y cuya influencia se ha llegado a comparar con la de George Martin con The Beatles. Con la ayuda de Niki Sullivan (guitarrista) y Larry Welborn (bajista), el 25 de febrero de 1957 grabaron una nueva versión del That´ll be the day, al tiempo que pensaban en un nombre para el nuevo cuarteto. Habían nacido The Crickets (Los Grillos), y dos filiales de Decca se interesaron por las canciones. La decisión fue salomónica: The Crickets ?con Holly? editaron sus discos con Brunswick, y Buddy Holly en solitario, con Coral Records.
El día 6 de septiembre, The Crickets iniciaron su primera
gira importante, con 80 actuaciones que sorprendieron a todos
los que esperaban ver aparecer en el escenario a un grupo de música
negra. La época dorada había comenzado, y las grabaciones
de nuevas canciones se alternaron con los conciertos. Norman Petty
se había convertido en su representante, y también
firmaba las composiciones del grupo, en el que Holly se mostraba
como un prolífico y reconocido autor, alcanzando el éxito
ese mismo año con Peggy Sue, una canción de amor,
su tema preferido.
Encaramados al éxito, se incorporaron a la gira El mayor
espectáculo de estrellas para 1957, junto a Fats Domino,
Everly Brothers, Paul Anka, The Drifters y LaVern Baker, entre
otros. Cada artista actuaba durante 15 minutos, viajaban todos
en autobús y se alojaban en modestos hoteles.
El año de la confirmación fue 1958. Las visitas a Lubbock eran cada vez más esporádicas. Niki Sullivan no pudo soportar el ritmo y dejó a The Crickets reducido a trío: Holly, Allison y Joe B. Mauldin. En febrero viajaron a Australia y poco después al Reino Unido, donde actuaron junto a cantantes de baladas, comediantes y malabaristas.
A su regreso esperaba el primer álbum de Buddy Holly en solitario y la vuelta con The Crickets a Clovis, en cuyos estudios comenzaron las primeras experiencias con piano, órgano y celesta. En junio de 1958, Holly y su impecable sonrisa, mejorada por nuevas fundas para los dientes, viajó, junto a Norman Petty, a Nueva York para realizar las primeras grabaciones sin sus Crickets, con dos canciones de Bobby Darin. Durante su estancia conoció a la puertorriqueña María Elena Santiago. Se casaron el 15 de agosto, en Lubbock, y el matrimonio fue mantenido en secreto para no desilusionar a las fans.
El fracaso relativo de sus discos durante 1958, los nuevos derroteros que apuntaba el rock and roll ?con un Elvis Presley inmerso en la balada y Connie Francis y Sam Cooke despuntando hacia un público más maduro y romántico?, unidos a su carácter inquieto, le llevaron a intentar una nueva experiencia junto a la orquesta de Dick Jacobs en unas grabaciones en las que por vez primera no sonaba la guitarra de Holly. Los años de inmadurez tocaban a su fin, y en pocos meses, Holly se trasladó a vivir a Nueva York, rompió las relaciones profesionales con Norman Petty y The Crickets, imaginó futuros proyectos junto a Ray Charles y comenzó a recibir clases de arte dramático. En enero de 1959, el futuro de Buddy Holly era una incógnita.
La ruptura con Petty había dejado a Holly con dificultades económicas, y la falta de dinero obligó a Holly a buscarlo de la manera más rápida posible: actuando en di recto. Tras una actuación en Clear Lake (Iowa), un cansado Buddy Holly decidió alquilar una avioneta privada para evitar un viaje de 400 Millas hasta Moorhead, lugar del próximo concierto. Los Crickets, Jennings y Allsup cedieron sus puestos en la avioneta a otros dos cabezas de cartel de la gira, Ritchie Valens y J. P. (Big Bopper) Richardson. Desde el pequeño aeropuerto de Mason City (Iowa), Buddy Holly emprendería el último viaje. A la 1.50, un joven e inexperto piloto hizo despegar la avioneta, que se estrellaría tras un breve recorrido de 10 millas a través de la noche. Era el 3 de febrero de 1959. Buddy Holly, a sus 22 años, entraba en la historia del rock and roll junto a Valens y Big Bopper.
Hoy todavía perdura su aspecto de niño bueno y su sonrisa; su música tierna, recogida posteriormente por imitadores de éxito como Tommy Roe; canciones que permanecerán, como That'll be the day (1957), Peggy Sue (1957), Oh boy! (1957) o Rave on (1958), y su escuela como pionero del pop al actuar The Crickets con dos guitarras y una voz como protagonistas, con el apoyo de bajo y batería. Hay que agradecerle también haber dejado suspendida una interrogante sobre un futuro que se anunciaba bajo el signo del cambio, dejándonos la capacidad de imaginar lo mejor' de quien no conoció la decadencia.