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CARL PERKINS
UN CASO DE MALA SUERTE
LUIS MARIO QUINTANA
Cuando Elvis Presley encontró el camino del rockabilly otros muchos músicos norteamericanos se pusieron en marcha. Algunos incluso ya habían estado buscando esa salida antes de que Elvis empezara.
Uno de esos pioneros fue Carl Perkins, hijo de granjeros que nació en la pobreza el 9 de abril de 1932 en el sur de Estados Unidos (Lake City, Tennessee). Creció en una plantación, y fue un hombre de color el que le enseñó los rudimentos de la guitarra.
Perkins, como la gran mayoría de músicos del Sur, recibió influencias de las dos raíces básicas de la zona: del blues, terreno en el que admiraba a John Lee Hooker y Muddy Waters, y del country, con ídolos como Bill Monroe y Hank Williams.
Tras escuchar el That's alright mama, de Elvis Presley, decidió lanzarse a la acción de una manera más profesional. El nacimiento del rock and roll no le pilló en absoluto desprevenido.
Perkins tenía, por otra parte, una serie de cualidades dignas de mención: además de cantar, escribía prácticamente todo lo que interpretaba, y era un guitarrista admirable (desde Bobby Fuller hasta Los Beatles ?con los que mantuvo una buena amistad?,fueron muchos los herederos de su estilo).
En 1955 compuso y grabó una canción llamada Blue suede shoes (Zapatos de gamuza azul), una de las grandes clásicas del género. Era una canción que hablaba sobre la importancia de la indumentaria, y fue quizá el disco más importante del sello Sun. Elvis también grabó la canción y le robó parte del éxito. De todas formas, Perkins la había conseguido colocar al mismo tiempo en las listas de pop, country y rhythm & blues, toda una proeza.
El 21 de marzo de 1956 el cantante y su grupo se dirigían a participar en el show televisivo de Ed Sullivan, un programa que en aquel momento servía de catapulta a muchos artistas poco conocidos por el gran público. Sufrieron un accidente de coche en Wilmington (Delaware) en el que fallecieron su hermano y compañero de grupo, Jay, y su manager.
Perkins sufrió una fractura de cráneo que le puso fuera de circulación durante un año. Luego, cuando reapareció nueve meses después, realizó trabajos de una magia y originalidad memorables, pero nunca fue una gran estrella, entre otras cosas porque su carácter reservado y modesto le hicieron rechazar anticipadamente las posibles servidumbres que una gran popularidad podría traer consigo .
Carl Perkins es el responsable de excelentes composiciones. Ahí quedaron para la posteridad canciones como: Boppin' the blues, Matchbox. Honey don't, Everybody's trying to be my baby, Dixie Fried o Restless, temas que han sido recordados por otros artistas continuamente: Beatles, Ronnie Hawkins,

Robert Gordon o Jimi Hendrix. Sus grabaciones tenían una enorme vitalidad, rebosaban frescura por todos lados y su posterior influencia ha sido vital. En los años setenta, incluso grabó con la banda norteamericana NRBQ.
Perkins había comenzado trabajando en los bailes country de su pueblo, acompañado por sus hermanos Jay (guitarra rítmica) y Clayton (bajo). Terminó su carrera de la misma forma. A finales de los años sesenta se unió a Johnny Cash para recorrer el circuito country. También realizó giras con sus hijos, Stan y Greg.
A finales de 1985 Perkins se reunió en Memphis con Johnny Cash, Roy Orbison y Jerry Lee Lewis (todos veteranos del sello Sun), para grabar un disco lleno de agridulce nostalgia. Se tituló Class of '55 (Curso del 55, en referencia al año más glorioso de la Sun). En las sesiones de grabación, Carl Perkins demostró una vez más estar en posesión de todas las habilidades que lo distinguieron como uno de los músicos de rock and roll más completos de los años cincuenta. Por algún lugar del Sur estará tocando ahora mismo, tal vez en solitario.