SUN RECORDS: "LA FUENTE DEL ROCKABILLY".
LUIS MARIO QUINTANA
Muchas fueron las marcas discográficas independientes
en la década de los cincuenta en Estados Unidos que se
disputaron el mercado, pero ninguna llegó a tener tanta
influencia en el nacimiento y desarrollo de los nuevos sonidos
como la compañía discográfica Sun Records
Company, de Memphis (Tennessee). El hombre que hizo posible su
mitificación fue
Sam
Phillips, antiguo locutor y técnico radiofónico,
que en 1950 construyó un pequeño estudio permanente
de grabación en el número 706 de la avenida de la
Unión, en Memphis, con la intención de trabajar
con músicos locales que en anteriores épocas tenían
que marcharse a otros lugares para realizar sus registros. Aquella
primera compañía se llamó Memphis Recording
Service, y en sus dos primeros años de vida acogió
a abundantes artistas negros.
Phillips descubrió y grabó a músicos como B. B. King, Howlin' Wolf, Jackie Brenston, loe Hill Louis o Willie Nix. En febrero de 1952 nace el sello Sun, dentro ya de una fuerte competencia. Phillips era un hombre innovador que buscaba continuamente algo distinto que ofrecer. El Sur tenía su idiosincrasia propia y él se dispuso a sacar partido de ello.
Los principales estilos
musicales a los que Sam Phillips se dedicó inicialmente
fueron blues y rhythm & blues, y un renovado country. Sun
Records empezó a tener algunos éxitos con músicos
como Rufus Thomas, Junior Parker o James Cotton, pero fue en julio
de 1954 cuando surgió la bomba: un joven llamado Elvis
Presley que combinó esquemas de ciertas formas del country
y el blues en una frenética fusión que pasará
a la historia como rockabilly. Presley sólo (legó
a grabar cinco singles para Sun, que en octubre de 1955 vendió
el contrato y los derechos de reproducción de los discos
de Presley a la poderosa RCA. A pesar de esa baja, la Sun se puso
rápidamente a la cabeza de la moda del rockabilly, con
figuras como Carl Perkins, Billy Riley, Warren Smith o Sonny
Burgess, a los que se unieron artistas que iban desde el country seco al rock and roll más frenético, como Johnny Cash, Mack Self, Charlie Feathers, Jack Clement, Malcolm Yelvington o Jerry Lee Lewis.
A pesar de que la Sun tuvo en aquellos años tal cantidad de talentos, los responsables sólo consiguieron colocar algunos de ellos en las listas de éxitos; fueron otros sellos más jóvenes los que terminaron aprovechándose de la labor emprendida por Phillips, quien, pese a todo, se convirtió en millonario.
Durante los años sesenta la Sun se estabilizó financieramente, pero en el aspecto musical no hubo una continuidad. Fue perdiendo importancia y dejó de marcar las pautas, aunque en esos años se realizaron allí interesantes grabaciones con músicos como Booker T. o Steve Cropper, quienes tiempo después animarían otro importantísimo sello de Memphis: Stax Records. En 1968 el sello Sun dejó de existir, tras haber editado 226 singles, más 71 bajo la marca filial Phillips International (formada en 1957) y otros ocho en la marca Filp (fundada en 1955). Posteriormente fue adquirido por la Shelby Singleton Corporation, que inició un programa de reediciones. En los años setenta y ochenta se han publicado prácticamente todos aquellos discos, con el añadido de muchos temas inéditos. Es un testimonio de la importancia de Sun y de la visión de Sam Phillips.