El papel de la Tecnología en el
currículo: ¿formación profesional?
TECNOLOGÍA, EL AGLUTINANTE DEL CURRÍCULO
En resumen, la tecnología es un espacio de
actividades educativas de primer orden, en las que pueden aplicarse y
relacionarse conocimientos procedentes de distintas áreas del
saber, haciéndose concretos y funcionales. Los alumnos adquieren
hábitos de trabajo metódico y la capacidad de comprender
el mundo material y, a través de él, las ideas de otros.
La tecnología tiene múltiples
dimensiones o facetas:
Se aplican conceptos
científicos, procedentes sobre todo de las
Matemáticas, la
Física y Química: se explican fenómenos, se
analiza cómo funcionan máquinas y circuitos. Los alumnos
construyen artefactos en los que se aplican las leyes físicas, calculan magnitudes, miden con instrumentos y llevan a cabo
experimentos y pruebas con variables controladas.
Está vertebrada en torno
a procedimientos metódicos
de trabajo: observar
situaciones
para detectar disfunciones y problemas, buscar información, analizarla y aplicarla, concebir soluciones viables, planificar la
ejecución de tareas, evaluar los
resultados y el proceso seguido.
Se manifiesta en la manipulación
de herramientas y
materiales para construir objetos: cortar, taladrar y dar forma a los
materiales, unir y ensamblar partes o piezas, conectar, instalar,
coser, calentar, etc.
Se utilizan instrumentos
expresivos y vocabularios
específicos: dibujan
los objetos
que estudian o inventan, al diseñan
las conexiones de un
circuito o una instalación, representan
las fases y
decisiones de un proceso de trabajo, construyen maquetas o un modelos a escala de su
diseño.
Se aplican conceptos y
criterios
estéticos al analizar y al diseñar objetos: al
decidir
la forma y dimensiones de los objetos, el equilibrio entre las partes,
el color y la textura de las superficies, la integración del
producto en el ambiente.
Se aprende que las decisiones
técnicas tienen implicaciones
en el desarrollo económico
y cultural de las sociedades y en la calidad de vida de las
personas:
al tratar de resolver problemas y necesidades, al tomar decisiones de
diseño, al analizar el coste de los productos.
Esta riqueza dimensional es precisamente el
principal capital del área y la convierte en un lugar
privilegiado para el encuentro entre disciplinas. Por utilizar una
metáfora, puede decirse que Tecnología cumple en la etapa
el papel de cemento curricular, de aglutinante, que ayuda a construir
un edificio curricular sólido. Es pues muy importante aprovechar
esta riqueza potencial del área para el proceso educativo en su
conjunto, evitando limitarla a una de sus dimensiones o facetas.