NUEVAS TECNOLOGÍAS, TECNOLOGÍA PUNTA Y
TECNOLOGÍA A SECAS
El término tecnología se
asocia, en
el lenguaje común, a los productos técnicos
más sorprendentes y, especialmente, a la
informática, la electrónica o la robótica. Sin
embargo, el objeto de estudio del área de Tecnología es
más general y
no está limitado a las tecnologías estrella, las
tecnologías punta o nuevas
tecnologías. Abarca todos los productos ideados y construidos
para resolver o atenuar las necesidades humanas, por humildes y
sencillos que pudieran parecer.
De hecho, es mucho más probable que los
jóvenes comprendan cuál es la finalidad de la
tecnología y su método estudiando soluciones
técnicas sencillas y consolidadas. Un envase, un
neumático, una sandalia o la cisterna de un inodoro son
productos mucho más interesantes en este sentido, desde el punto
de vista educativo en que nos situamos. Las nuevas
tecnologías de la información no son el objeto central de
trabajo del área de Tecnología, a pesar de que su
popularidad y el carácter de talismán que se les atribuye
puede hacer pensar que es deseable que sea ése el contenido del
área.
Las nuevas tecnologías pueden ser auxiliares
poderosos para el desarrollo de las clases: el proceso de diseño
puede verse favorecido con programas de dibujo asistido, bases de
datos de materiales, herramientas y suministradores, tablas de
decisión, hojas de cálculo y procesadores de texto para
elaborar documentación. Pero estos no son recursos exclusivos
del área de Tecnología. El auge de los medios
audiovisuales e informáticos y la aceleración de su
desarrollo, reclama de la escuela en su conjunto un esfuerzo para
incorporar estos recursos, como instrumentos de adquisición y
procesamiento de información, a todas las áreas del
currículo.
Desde el punto de vista de la didáctica de la
Tecnología, las actividades con mayor potencialidad
significativa se realizan en torno a objetos tecnológicamente
blandos y
artefactos técnicamente transparentes,
productos de
formas sencillas y funcionamiento sensorialmente evidente, en los que
la relación entre la acción y el efecto es inmediata y
proporcional. Los circuitos y sistemas electrónicos,
informáticos o de radiocomunicaciones, por ejemplo, son
demasiado opacos y duros como para convertirlos en objeto de estudio,
análisis y diseño.