OPTOELECTRÓNICA

 

Capítulo 1: La luminiscencia.

 

            La luminiscencia por unión o unión luminiscente, se produce como resultado de la circulación de una corriente en sentido directo a baja tensión a través de un cristal dopado apropiadamente, que contiene una unión pn. Ésta es la base del diodo de luz o LED.

           

Capítulo 2: Diferencia entre LEDS y OPTOACOPLADORES.

 

         Los diodos LED están basados en la emisión de luz producida por la aplicación de una tensión directa a una unión pn, mientras que los optoacopladores utilizan esta propiedad junto con un dispositivo sensible a la luz para reunir en una sola cápsula un elemento emisor y otro receptor de luz, eléctricamente aislado uno de otro.

 

Capítulo 3: LED.

 

            Este elemento consta de un diodo de unión pn que emite luz cuando se polariza en sentido directo. La luz emitida puede ser invisible (infrarroja) o puede estar comprendida dentro del espectro visible. Las fuentes de luz a semiconductores pueden obtenerse en un amplio margen de longitudes de onda, que se extienden desde la región del ultravioleta cercano, en el espectro electromagnético, hasta la región del infrarrojo lejano, aunque los dispositivos previstos para empleos corrientes están limitados actualmente

a longitudes de onda mayores de 500 nm.

 

         Los LEDS utilizados en aplicaciones electrónicas, debido a la respuesta espectral del silicio y a consideraciones de rendimiento, son normalmente diodos emisores de infrarrojos, IRED. Este tipo de diodo es un LED que emite luz invisible en la región del infrarrojo cercano.

 

            El diodo láser es una forma especial de LED o IRED con dimensiones físicas y propiedades ópticas estrechamente controladas en la zona de la unión productora de luz. Esta circunstancia hace posible conseguir una cavidad resonante óptica para la longitud de onda operativa tal, que la realimentación óptico-eléctrica asegure una producción de luz monocromática direccional con un elevado rendimiento. El estrecho e intenso haz virtualmente monocromático y la alta frecuencia de funcionamiento que son características típicas del diodo láser, pueden ser muy ventajosas en aplicaciones tales como fibra óptica, interferometría, sistemas de alineamiento preciso y sistemas de exploración.

            La cavidad óptica de precisión es de difícil fabricación y puede originar tensiones en la estructura del cristal del láser que, en caso de producirse, causarán una rápida disminución de la potencia de salida luminosa.

Aunque los diodos láser ofrecen unas elevadas prestaciones, son en contrapartida de utilización poco económica y por otra parte su fiabilidad debe comprobarse en cada aplicación.

 

            Las características eléctricas del LED, diodo láser e IRED son similares a las de otros diodos de unión pn en lo que se refiere a presentar una caída de tensión directa ligeramente superior a la de los diodos de silicio y a la reducida tensión de ruptura inversa, como consecuencia de los niveles de dopado requeridos para una eficiente producción.

 

 

Capítulo 4: Funcionamiento físico de un LED.

 

 

 

            Diodo emisor de luz con la unión polarizada en sentido directo.

 

 

Al polarizar directamente un diodo LED conseguimos que por la unión pn sean inyectados huecos en el material tipo N y electrones en el material tipo P; produciéndose, por consiguiente una inyección de portadores minoritarios. Cuando estos portadores se recombinan, se produce la liberación de una cantidad de energía proporcional al salto de banda de energía del material semiconductor. Una parte de esta energía se libera en forma de luz, mientras que la parte restante lo hace en forma de calor, estando determinadas las proporciones por la mezcla de los procesos de recombinación que se producen.

 

            La energía contenida en un fotón de luz es proporcional a su frecuencia, es decir, su color. Cuanto mayor sea el salto de banda de energía del material semiconductor que forma el LED, más elevada será la frecuencia de la luz emitida.

 

 

Capítulo 5: Control de un LED.

 

            Un LED puede ser activado por corriente continua,  por impulsos o corriente alterna.

 

1.      Por corriente continua.

 

El circuito típico empleado se mostró en la figura anterior. El control de la corriente se realiza por medio de la resistencia R y su valor es:

 

                                   R = (E – Vf)/ If

 

siendo E la tensión de alimentación, Vf la tensión en bornes del LED e If la corriente que lo atraviesa. La tensión E debe ser, por lo menos, dos veces la tensión Vf. Para los colores rojo, anaranjado y amarillo  se recomienda un valor de If de 5 a 15 mA, mientras que para el ver de se recomienda de 10 a  20 mA. Los parámetros para un LED de color azul son bastante diferentes, ya que presentan una Vf = 5v. y una corriente If de 60 mA para una intensidad luminosa de 50 mcd.

 

2.      En régimen de impulsos.

 

Éste es el método más empleado, ya que el LED presenta una mayor fiabilidad y ofrece las siguientes ventajas frente al método anterior:

 

a)     La intensidad luminosa puede ajustarse variando la amplitud o el ancho del impulso aplicado.

 

b)     Genera mayor intensidad luminosa para una misma corriente media.

 

¿ Cómo se determina la amplitud de los impulsos ?

 

Cuando se realiza el control del LED por impulsos hay que determinar la amplitud de los mismos de la siguiente manera:

 

1.      Determinar la frecuencia y la duración del ciclo definidos por la aplicación.

 

2.      Basándose en gráficas de los fabricantes, determinar la relación entre la corriente máxima de pico y la corriente directa máxima.

 

3.      Con ayuda de las gráficas también, determinar la corriente directa máxima. Este valor disminuye para temperaturas mayores de 50 ºC.

           

Comparando con el control por corriente continua, para la misma corriente media, el control por impulsos ofrece una mayor intensidad luminosa media y una menor disipación de potencia.

 

El funcionamiento impulsional de los LEDS provoca un fenómeno de percepción conocido como “ luz enriquecida “. Este fenómeno es debido en parte a la retención del ojo de altos niveles de brillo, como los producidos por un destello de luz. Este fenómeno sólo aparece en los dispositivos de GaAsP debido a que este material no satura en condiciones de elevadas corrientes.

 

Cuando el ojo humano es el detector de la energía visible, la menor energía es consumida en funcionamiento impulsional. Esto es una ventaja especialmente importante en equipos alimentados por baterías y cuando hay que controlar grandes conjuntos de LEDS.

 

3.      En corriente alterna.

 

Cuando un diodo LED se conecta a un circuito de alterna hay que prever una protección contra la tensión inversa si se espera exceder el valor máximo de Vr. En la figura siguiente se muestra un método de protección utilizando un diodo en conexión inversa.

 

 

            En la siguiente figura se describe un método alternativo utilizando dos diodos LEDS. Si no circula corriente, ninguno de los dos LEDS se encenderá mientras que la presencia de corriente en cualquiera de las direcciones provocará el encendido de alguno de ellos.

 

 

 

Capítulo 6:Características, formatos y variedades de los led.

 

            Los parámetros que caracterizan el funcionamiento de un LED y que sirven de base para la elección del modelo más adecuado para la aplicación concreta a que se le va a destinar, son los siguientes:

 

1.      Eficiencia.

 

Es la relación entre la intensidad luminosa emitida, medida en unas unidades denominadas milicandelas (mcd) y la corriente eléctrica en mA que produce dicha radiación. Se representa por Iv. Los valores normales oscilan entre los 0,5 y 2 mcd a 20 mA. Pero los de alta eficiencia alcanzan hasta las 20 mcd a 10 mA.

 

            El color depende de la frecuencia de la radiación, existiendo tres que son los que han estandarizado la mayoría de los fabricantes, se trata del rojo, verde y amarillo-anaranjado. En el caso de LED de infrarrojos, la radiación no será visible y, por tanto, este factor no existirá.

 

2.      La directividad.

 

            Está definida por el máximo ángulo de observación de luz que permite el tipo concreto de LED, respecto al eje geométrico del mismo.

Este parámetro depende de la forma del encapsulado, así como de la existencia o no de una lente amplificadora incluida en el mismo.

            En los modelos de mayor directividad este ángulo es pequeño y tienen la apariencia de producir una intensidad luminosa más elevada que los otros, en los que la luz se reparte sobre una superficie mucho mayor.

            Cada modelo de LED dispone de una curva de directividad en la que se representa el nivel de intensidad luminosa en función del ángulo de observación. Esta curva resulta de mucha utilidad para la elección de un modelo determinado.

 

           

El efecto cristalino:

 

            Las lentes de los primeros LEDS fueron diseñadas para permitir el paso de la máxima cantidad de luz en la dirección perpendicular a la superficie a la superficie de montaje.

 

 

 

Más tarde, la luz producida fue mayor y sus lentes se diseñaron para difundir la luz sobre una amplia área, permitiendo mayores ángulos de visibilidad. Posteriormente aparecieron en el mercado los LEDS de alta luminosidad y una gran variedad de lentes epoxy color rojo fueron incorporadas para difundir la luz en una amplia área de emisión, produciendo una sensación más agradable a la vista que las lentes que concentran la luz en un punto.

 

            La figura siguiente muestra los efectos de añadir cantidades de difusores rojos al material epoxy de la lente.

 

 

3.      La tensión directa (VF).

 

Es el voltaje que se produce entre los dos terminales del LED cuando le atraviesa la corriente de excitación. Esta comprendida entre 1,5 y 2,2 v. para la mayoría de los modelos.

 

4.      La corriente inversa (Ir).

 

Es la máxima corriente que es capaz de circular por el LED cuando se le somete a una polarización inversa. Valores típicos de este parámetro se encuentran alrededor de los 10 uA.

 

5.      Disipación de potencia.

 

Es la fracción de la potencia que absorbe el LED y no transforma en radiación visible, teniéndola que disipar al ambiente en forma de calor. En las aplicaciones clásicas de los LEDS se necesita una resistencia en serie con el mismo, con la misión de limitar la corriente que circula por él.

 

6.      Identificación.

 

La indicación de la polaridad de los terminales se realiza haciendo que el terminal que corresponde al ánodo tenga una longitud mayor que el del cátodo. Además, se añade un pequeño aplanamiento en la

cápsula en una zona próxima al terminal catódico.

            Y si no lo identificas, fíjate en los terminales interiores, uno es más pequeño que el otro. Ese es el ánodo.

 

Y como último recurso recurre al óhmetro de tu polímetro. Harás dos medidas cambiando las pinzas y si está  bien obtendrás dos medidas de ohmios: una próxima a cero  y otra de un valor óhmico alto.

 

Como sabrás la polaridad de óhmetro por el manual de instrucciones al hacer la medida que da cero ohmios sabrás cual es el ánodo.

 

 

Formatos y variedad de los LEDS.

 

Existe una gran variedad de formas, intensidades luminosas, dimensiones, colores, etc. Hay diversas empresas que ofrecen dispositivos que mejoran la eficiencia en la utilización de los LED, creando un soporte  externo a éste que en la mayoría de casos es más bien de tipo mecánico. Por ejemplo, una de ellas, además de los LEDS con encapsulado SMD, los intermitentes que incorporan un circuito integrado en su interior para generar intermitencias de 3 Hz., y las matrices de LEDS miniatura, se dedica a fabricar principalmente reflectores, monturas, soportes, LEDS con cablecillos etc.        

            Diferentes formas de representación de caracteres con LEDS.

 

 

 

 

 

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