LA PSICOLOGÍA EN AMÉRICA

 

1. Mente, cuerpo y cultura: la psicología americana antes de William James

[Figure 43] En los 138 años que separan los Elementa Philosophica (1752) de Samuel Johnson de los Principles of Psychology de William James, fue publicado en América un rico y sorprendentemente amplio cuerpo de material que trataba directamente temas psicológicos. Antes de 1890, cuando los Principles aparecieron por primera vez, más de 350 autores habían contribuido con muchas obras a un rápido desarrollo de la literatura psicológica. Aunque la inmensa mayoría de este cuerpo era probablemente desconocido para James, el hecho tuvo que crear en América un clima excepcional de opinión respecto a la naturaleza de la mente, las relaciones entre la mente y el cuerpo, los estados mentales excepcionales, la salud y la enfermedad mental. Y James, siendo la quintaesencia de la mentalidad americana, llegó a la madurez intelectual respirando el aire de este clima.

Un detallado análisis de la psicología americana nos desviaría lejos de nuestro rumbo y mucho más allá de los límites disponibles. Fay (1939) ha escrito una útil introducción a este proceso, pero su relato está exclusivamente centrada en la filosofía mental y cubre la obra de sólo unos 60 de los 350 o más autores cuyos escritos podrían ser incluidos potencialmente en un estudio semejante. Aquí, para ilustrar el sentido profundo y el interés de esta literatura y aportar evidencias sobre la magnitud con la que las ideas psicológicas habían invadido la cultura americana a fines del siglo XIX, nos centraremos brevemente en un pequeño número de autores cuyas obras  justifican todavía su lectura y cuyas ideas tocan directamente sobre el tema de la mente o del problema mente-cuerpo.

Jonathan Edwards (1703-1758), teólogo puritano y filósofo, nació en East Windsor, Connecticut, y estudió filosofía, especialmente el Essay de Locke, en Yale bajo la dirección de Samuel Johnson. Antes incluso de su graduación en 1720, los intereses psicológicos de Edwards ya le habían conducido a componer un pequeño escrito sobre "la Mente". En 1729 adquirió el ministerio en Northampton (para un interesante relato de la vida de Edwards durante este periodo, ver Tracy, 1980); y allí, durante 20 años, escribió y predicó un estricto calvinismo. En 1748, fue despedido de Northampton por una disputa con sus feligreses y se trasladó a Stockbridge. En Stockbridge escribió A Careful and Strict Enquiry into the Modern Prevailing Notions of that Freedom of Will, Which is Supposed to be Essential to Moral Agency, Vertue and Vice, Reward and Punishment, Praise and Blame, que apareció en 1754.

El Enquiry de Edwards, que fue muy leído y debatido, refleja el idealismo del platonismo puritano y el empirismo de Locke en una mezcla no muy diferente a la del inmaterialismo de Berkeley. Así como el intelecto humano es el recipiente pasivo de las impresiones e ideas provenientes de Dios, será también el recipiente pasivo de los motivos o causas morales que se presentan por medio del entendimiento. La acción de la voluntad está completamente determinada por estas causas; y dado que estas causas motoras están producidas por Dios, la voluntad humana está determinada por la divinidad. La libertad es solo la ausencia de impedimentos para la acción.

[Figure 44] Benjamin Rush (1746-1813), médico, patriota firmante de la Declaración de Independencia, nació en Philadelphia y fue educado en el College of New Jersey (hoy Princeton University). Desde 1766 hasta 1768 estudió medicina con William Cullen en Edinburgh, donde asistió a la facultad de psicología de Reid. Al volver a las colonias en 1769, se hizo cargo de una plaza de profesor en el College of Philadelphia (más tarde University of Pennsylvania). Como médico, es más conocido por sus innovaciones teóricas y terapéuticas en psiquiatría; pero bajo la influencia de la tradición escocesa y el asociacionismo psicológico de Hartley, también elaboró y enseñó su propia versión de la psicología fisiológica para varias generaciones de estudiantes americanos (para un relato autobiográfico, ver Rush, 1948).

El 27 de febrero de 1786, a instancias de Benjamin Franklin, Rush impartió el discurso anual de la Asociación Filosófica Americana, publicado como An Enquiry into the Influence of Physical Causes upon the Moral Faculty. Al definir la facultad moral a la manera de los filósofos escoceses como "un poder en la mente humana para distinguir y escoger entre lo bueno y lo malo" (pág. 1), Rush hizo una aguda distinción entre acción moral y opinión moral o conciencia; y, en una amplia serie de analogías de los poderes intelectuales, intentó demostrar que las causas físicas tales como el tamaño del cerebro, la herencia, la enfermedad, la fiebre, el clima, la dieta, la bebida y las medicinas entre otras pueden afectar al ejercicio de la facultad moral. Aproximadamente 50 años antes de la introducción del término "enfermedad moral" por Prichard (1835), Rush propuso los términos "micronomia" y "anomia" para la acción parcial o debilitada y la total ausencia de la facultad moral respectivamente, y sugirió que tales defectos caen dentro del campo de acción del médico psicólogo.

[Figure 45] Joseph Parrish (1779-1840), médico, nació en Philadelphia, estudió medicina con Caspar Wistar y recibió el título de doctor en Medicina en la University of Pennsylvania en 1805 con una Inaugural Dissertation on the Influence of the Passions upon the Body. Este  pequeño pero excepcional tratado fue mucho más allá de las nociones psicosomáticas generales del periodo para clasificar las pasiones en dos categorías sobre la base de sus efectos psicológicos y sus posibilidades terapéuticas: las que aumentan la fuerza del corazón y las arterias y, por consiguiente, actúan como estimulantes; y las que reducen la actividad del cuerpo, produciendo un efecto sedante. Usadas apropiadamente y en una dosis adaptada a la fortaleza del paciente, afirmaba Parrish, las pasiones pueden ser empleadas eficazmente como remedios mentales.

Joseph Buchanan (1785-1829), médico, educador, inventor, jurista y periodista, nació en Washington County, Virginia, se trasladó a Tennessee en 1795 y a Kentucky en 1804. Su educación formal consistió en 14 meses de escuela elemental y secundaria y un año en la Transylvania University donde no obstante consiguió el título de bachiller basado en su personal programa de estudios. En Transylvania, fue introducido en la obra de Erasmus Darwin, Hume, Locke, y Hartley por el Dr. Samuel Brown, con el que estudió medicina (ver Adams y Hoberman, 1969, para una breve narración de la vida y la obra de Buchanan).

Con el estímulo de la promesa de una plaza de profesor en una Medical School en Transylvania, que nunca llegó a ser realidad, Buchanan compiló una serie de lecciones explicando sus opiniones sobre la psicología fisiológica. Fueron publicadas en 1812 como The Philosophy of Human Nature, una obra que es incuestionablemente la más original contribución americana a la psicología antes de William James. Impresa en la frontera americana sólo un año después de la circulación privada de Idea of a New Anatomy of the Brain de Bell, 8 años antes de las Lectures de Brown, 12 años antes del Beobachtungen de Purkyne, y 14 años antes de que Müller estructurara la doctrina de las energías nerviosas específicas, entre otras, la Philosophy of Human Nature de Buchanan fue una notable anticipación de los desarrollos posteriores de la psicología asociacionista, la fenomenología visual y la psicofisiología sensorio-motora.

Entre varias contribuciones originales, Buchanan parece haber sido el primero en definir la Ley de la Ejercitación, normalmente atribuida a Thomas Brown: "Cada acción o proceso de excitación -escribió- llega a ser más fácilmente estimulado en proporción a su ejercicio frecuente y obligado" (pág. 71). Su tratamiento de la sensación lo realiza a partir de los informes de la fenomenología de sus propios experimentos visuales. "La excitación -afirma- es proporcional a los estímulos y la excitabilidad, y... es facilitada por la repetición" (pág. 92). "Cada proceso de excitación sensual tiene una tendencia a continuar luego que el estímulo ha cesado; y esta tendencia es proporcional a la cantidad de excitación que permanece y a la fuerza de la estimulación precedente" (pág. 96). Por último, estando de acuerdo con aquellos que sostienen "que la mente es sólo un estado orgánico de la materia" (pág. 3), define la "excitabilidad" como "esa propiedad de la materia organizada... que es la fuente de todos sus movimientos espontáneos o propios" (pág. 51), y esbozando una noción de "estímulo" como "un cambio en la influencia ejercida sobre la sustancia vital por agentes externos" (pág. 58), Buchanan esquematizó los prerrequisitos conceptuales para un asociacionismo sensorio-motor antes de que Bain o Spencer hubieran tan siquiera nacido.

Thomas Cogswell Upham (1799-1872), filósofo y educador, nació en Deerfield, New Hampshire, y se educó en el Dartmouth College y en el Andover Theological Seminary. En 1824, tres años después de graduarse en Andover, Upham fue nombrado profesor de filosofía mental y moral en el Bowdoin College, donde permaneció hasta su jubilación en 1867. El producto de las lecciones de Upham en Bowdoin están contenidos en los Elements of Intellectual Philosophy48, un texto que, en sus numerosas encarnaciones y ediciones, dominó la escena americana durante cincuenta años.

Los primeros trece capítulos de los Elements de Upham aparecieron en una edición preparatoria en 1826, y fueron seguidos en 1827 por el texto completo. En su primera edición, Upham resistió la tentación de realizar una clasificación de las actividades mentales. Hacia 1831, sin embargo, cuando amplió su obra a dos volúmenes con el título de Elements of Mental Philosophy, había adoptado una clasificación doble en términos de intelecto y sensibilidad. Después de 1834, cuando publicó su Treatise on the Will, Upham ofreció una clasificación tripartita; y este sistema alcanzaba su forma final en 1869, en los Elements of Mental Philosophy; Embracing the Three Departments of the Intellect, Sensibilities, and Will.

De orientación ecléctica en general, Upham extrajo la principal inspiración para la primera edición de su libro de texto de Locke y Reid, retornando a Brown en posteriores ediciones. Su tratamiento de la voluntad refleja un intento de llegar a un compromiso entre un predeterminismo ontológico heredado de sus antecesores calvinistas y la evidencia de la conciencia en lo que se refiere a la libertad mental. En realidad, la más importante contribución de Upham al pensamiento y la cultura americanas debe haber sido que introdujo a varias generaciones de estudiantes americanos a la exploración de la experiencia consciente humana como fuente de la comprensión psicológica.

Catherine Esther Beecher (1800-1878), hija de Lyman Beecher, hermana de Harriet Beecher Stowe y Henry Beecher, escritor y educador, fue quien, casi sin ayuda, creó el ideario del siglo XIX de la mujer americana como ama de casa profesional, educadora y guardiana de la moralidad de la nación. Nació en Hampton, Long Island, y se educó en Miss Pierce's School en Litchfield, Connecticut. En 1823, después de que su prometido se ahogara en un naufragio (ver Sklar, 1973 para una brillante biografía de Beecher), ella y su hermana Mary se trasladaron a Hartford para abrir un colegio femenino.

En Hartford, a beneficio de sus estudiantes, preparó e imprimió la obra anónima Elements of Mental and Moral Philosophy, Founded Upon Experience, Reason, and the Bible. Buscando una respuesta a la cuestión "¿Qué debemos hacer para salvarnos?" y una guía para la interpretación de la Biblia en las leyes de la mente, Catherine Beecher se convirtió en una de las primeras, si no la primera, en aplicar el análisis psicológico directamente a los asuntos teológicos. Poco segura del recibimiento que recibiría su obra, lo había impreso, encuadernado y enviado a las mayores lumbreras teológicas de la época para su comentario crítico. Desafortunadamente, sus temores estaban justificados y la reacción (tal vez impulsada más bien por la autoría femenina del libro que por su contenido) fue lo suficientemente crítica para que Beecher retirara el libro de circulación. Nunca realmente publicado o vendido, los Elements de Beecher es uno de los libros más extraordinarios de la historia de la psicología americana.

[Figure 47] Amariah Brigham (1798-1849), psiquiatra, nació en New Marlboro, Massachusetts; estudió medicina con el Dr. Edmund C. Peet, y comenzó su ejercicio profesional en 1821 en Enfield, Massachusetts. En 1828/1829, pasó un año viajando y asistiendo a conferencias en Inglaterra, Escocia, Francia e Italia. Dos años después de su retorno, se trasladó a Hartford donde entró en contacto con Eli Todd, superintendente de la Hartford Retreat. Las opiniones psiquiátricas de Brigham reflejan una combinación de su propia introducción al tratamiento moral (psicológico) en las obras de los alienistas británicos y franceses con el método práctico de Todd para el tratamiento de los locos (ver Carlson, 1956, para una breve visión de conjunto de la vida y la obra de Brigham).

En 1832, Brigham publicó su Remarks on the Influence of Mental Cultivation upon Health. Por aquel tiempo, crecía el miedo a que el sistema nervioso humano estuviera mal adaptado para afrontar la creciente complejidad de la vida "moderna" y que, como resultado de ello, las enfermedades mentales estuvieran aumentando. La obra de Brigham fue la primera contribución publicada a una higiene mental recopilada para uso popular. Escrita para detener la "creciente marea de la locura", proveyó al lector medio consejos para la adecuada educación de los niños, la importancia de la salud física, los peligros de la excitación mental excesiva y la necesidad de mejorar la educación de las mujeres. Por primera vez, la importancia de mantener la salud mental llegó a ser parte del ideal cultural americano.

Charles Poyen Saint Sauveur (fechas desconocidas) fue discípulo de Puységur y se autoproclamó profesor de magnetismo animal. Llegó a América desde Francia en 1836. Nada parece conocerse de su vida anterior. Lo que se conoce de su carrera profesional en América procede casi enteramente de su Progress of Animal Magnetism in New England, publicado en 1837. Tras su llegada a América, Poyen comenzó su gira por New England, dando conferencias y haciendo demostraciones de magnetismo animal. Sacando a escena a voluntarios entre el público, Poyen tenía frecuentemente éxito en inducirles en un trance, produciendo los fenómenos usualmente asociados. Aunque el ambiente circense de estos entretenimientos mesméricos estaba bien calculado para añadir credibilidad científica al mesmerismo, las conferencias-demostraciones de Poyen, como Fuller (1982) ha sugerido, dieron un eficaz estímulo "a las fantasías del público sobre los novedosos ‘hechos’ de la naturaleza humana" (pág. 19)

Cuando se extendió el mesmerismo, llegó a ser parte de un movimiento cultural americano mucho más amplio, alejado de la religión establecida y dirigido hacia una religiosidad estética que ponía el acento en el logro de una armonía interior a través del desarrollo del yo, la exploración de poderes de la mente humana antes ocultos y el contacto trascendental con planos espirituales y poderes superiores (Dios, el éter, el fluido magnético, las vibraciones cósmicas). El swedemborgismo, el universalismo y el espiritualismo, que desde sus comienzos en 1848 en Hydesville, New York, habían reunido más de once millones de adeptos hacia 1870, encontraron en el mesmerismo una concepción de la mente en relación con las esferas superiores que era compatible con sus presupuestos y presumiblemente científica. La cura mental (Christian Science, New Thought), que tuvo sus orígenes en la obra de Phineas Parkhurst Quimby (ver Fuller, 1982, para una excelente narración de estos desarrollos), también derivaba indirectamente de Poyen, puesto que fue en una demostración escénica de Poyen en Belfast, Maine, donde se interesó Quimby por primera vez por el mesmerismo. A finales de los 70, los fenómenos físicos, las sesiones espiritistas, los estados de trance hipnótico y la cura mental eran fenómenos familiares para los americanos más cultos.

Elizabeth Ricord (1788-1865) nació en Long Island y fue educada en privado. Desde 1829 hasta 1840, el año en el que publicó sus Elements of the Philosophy of Mind, Applied to the Developement of Thought and Feeling, Ricord trabajó como directora del Geneva Female Seminary en Geneva, New York. Sus Elements consistía en materiales, la mayor parte derivados de la obra deVictor Cousin, que habían sido compilados por Ricord para sus conferencias de filosofía mental (ver Scarborough, 1992, para una ulterior discusión de la vida y la obra de Ricord).

Lo que hace que la obra de Ricord sea virtualmente única para el periodo es su expresión de las diferencias de género en el carácter, especialmente la advertencia de la ausencia en las mujeres del hábito de una paciente atención. Esto lo atribuye al hecho de que "Las primeras percepciones de sus mentes están dirigidas a las minucias de los asuntos domésticos... el sistema adoptado para su educación las deja fuera de los estudios que ayudan a formar el carácter... el tiempo que se les asigna para el estudio de las ciencias, no siendo suficiente para establecer hábitos de pensamiento, no puede ayudarles en su vida posterior a resistir los caprichos de la fantasía" (pág. 134). Ricord, como Beecher, se dedicó a encumbrar el estatus de la mujer por medio de la educación; y, como Beecher, hizo del estudio de la mente el punto de partida para ese esfuerzo.

 Laurens Perseus Hickok (1798-1888), considerado generalmente como el primer filósofo sistemático de América, nació en Bethel, Connecticut y se educó en el Union College, donde trabajó como profesor de filosofía mental y moral entre 1855 y1866 y como presidente desde 1866 hasta su jubilación en 1868. El principio fundamental en el que Hickok basó su sistema filosófico fue la compatibilidad esencial de los modos de pensamiento racional y empírico. Dado que las ideas fueron probadas en el campo empírico a través de sus consecuencias experimentales y en el campo racional por su coherencia interna, adecuadamente conducida, ambos métodos conducirán a los mismos hechos y principios y ninguno de ellos debía descuidarse a favor del otro. Manteniendo este principio, Hickok publicó una Rational Psychology (1849) y, en 1854, una Empirical Psychology. Esta última obra, un estudio introspectivo a escala completa del funcionamiento de la mente humana, sirvió, junto a la obra de Upham, para introducir a varias generaciones de estudiantes en el estudio de los fenómenos de la conciencia.

[Figure 48]Noah Porter (1811-1892), sacerdote, filósofo y educador, nació en Farmington, Connecticut, y se educó en Yale, donde llegó a ser profesor de filosofía moral y metafísica en 1846 y presidente en 1871. Antes de 1853, la psicología de Porter se derivaba ampliamente de la filosofía mental escocesa que dominaba la escena americana. Estando estudiando en Berlín, durante el invierno entre 1853 y 1854, entró en contacto con Friedrich Adolf Trendelenburg, Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling y el pensamiento alemán contemporáneo. Tras su regreso, se puso a trabajar en un curso básico de epistemología de la psicología científica, un programa que le condujo, en 1868, a la publicación de The Human Intellect, un libro al que Blau (1967) ha llamado "la mejor obra de psicología en inglés anterior a William James" (p. 413).

En The Human Intellect, que estaba dedicada a Trendelenburg, Porter aporta una extensa revisión del asociacionismo británico y de la psicología filosófica alemana, incluida la doctrina de la conciencia de Herbart. Para ello, añadió una recopilación de los experimentos de Weber sobre el tacto, de la teoría de la percepción sensible de Müller y de la teoría de los signos locales de Lotze. A pesar de que, de acuerdo con las ideas de la época, Porter era incapaz de concebir la psicología como una ciencia experimental, condicionado como estaba por el análisis introspectivo de la conciencia, fue el primer filósofo americano en tratar consistentemente los datos a partir de experimentos fisiológicos, utilizados como auxiliares de la empresa introspectiva.

Edward Hammond Clarke (1820-1877), médico y educador, nació en Norton, Massachusetts; se educó en el Harvard College, y recibió el título de medicina en Philadelphia en 1846. Tras un largo viaje y el ejercicio de la medicina privada en Boston, Clarke fue nombrado profesor de Materia Médica en la Harvard Medical School, una plaza que mantuvo hasta su vuelta a la medicina privada en 1872, cinco años antes de su muerte.

A su muerte, Clarke dejó inacabado un manuscrito sobre la naturaleza y los orígenes de las alucinaciones visuales analizadas en los términos de un completo asociacionismo, la psicología fisiológica basada en la obra de Bain, Carpenter, Ferrier y Wundt, entre otros. Preparada para su publicación póstuma por Oliver Wendell Holmes, el manuscrito de Clarke apareció en 1878 bajo el título de Visions: A Study of False Sight (Pseudopia.).

En Visions, Clarke desarrolló un cierto número de premisas fundamentales: que las alucinaciones visuales pueden ser comprendidas en términos del proceso de la visión normal, que la visión normal implica imágenes reflejas, acciones automáticas de complejos conjuntos de conexiones nerviosas localizadas en los centros superiores del cerebro y que bajo "condiciones anormales, los estímulos originados en el cerebro, sin la presencia de un objeto externo, puede excitar alguno de los centros del aparato visual, poniendo en marcha el proceso de la visión desde este punto" (pág. 220). Sobre la base de estas premisas, aportó una explicación fisiológica, notablemente moderna para la época, de una clase de fenómenos psicológicos –las alucinaciones visuales-, que eran de interés para una amplia audiencia. A este respecto, Clark refleja la preocupación común de la época en los estados mentales anormales y sus causas físicas.

George Miller Beard (1839-1883), médico, nació en Montville, Connecticut, se graduó en Yale en 1862 y en el New York's College of Physician's en 1866. Tras recibir su graduación, decidió casi inmediatamente especializarse en enfermedades del sistema nervioso en la universidad de New York, y un año después, en 1869, publicó en el Boston Medical and Surgical Journal, la primera descripción de la neurastenia, enfermedad que le haría mundialmente famoso. Fue seguida en 1880 por A Practical Treatise on Nervous Exhaustion (Neurasthenia), una extensa consideración de la sintomatología, naturaleza y tratamiento de esta nueva enfermedad.

[Figure 49]Reuniendo un popurrí de unas tres docenas de síntomas físicos y mentales (incluidos el insomnio, la hiperestesia, y los pánicos morbosos), Beard caracterizó la neurastenia como un desorden nervioso "funcional". Con ello quería simplemente expresar su certidumbre en la unidad de la enfermedad y en la eventual identificación de una patología orgánica subyacente. Extremadamente dependiente de las metáforas de moda, Beard conceptualizó la neurastenia como una disminución o incluso como una completa anomalía en la energía del sistema nervioso, visto como un circuito cerrado de energía con una cantidad determinada de fuerza nerviosa. Los individuos hereditariamente infradotados de energía nerviosa pueden, en las exigencias variadas y presionantes de la vida del siglo XIX, sufrir una sobrecarga del circuito. El tratamiento, hecho a la medida del individuo, incluye típicamente una combinación de dieta, descanso (con o sin aislamiento) o trabajo, masaje, hidroterápia, laxantes, purgantes, tranquilizantes, medicamentos internos, terapia mental y galvanoterapia.

"Una década después de la muerte de Beard en 1883", comenta el historiador Charles Rosenberg (1962), "la diagnosis del agotamiento nervioso había llegado a ser parte del mobiliario de la mayor parte de los médicos"  (pág. 258). La preocupación por el problema peculiar de las relaciones entre la mente y la función del sistema nervioso no estaba restringida a los filósofos y científicos. La neurastenia había reunido los fenómenos de trance hipnótico, el espirirualismo de los mediums, las alucinaciones, la locura, la salud mental, los fenómenos psíquicos, la cura mental y la naturaleza de la mente y la libertad como una moneda corriente entre los americanos cultos.

Fue en el seno de este contexto cultural que William James comenzó en 1878 a escribir los Principles of Psychology.



Continuar
Volver al índice

Volver a Materiales para la reflexión y el debate



© by Serendip '96
© de la traducción: Miguel Angel de la Cruz Vives, 2000