Cuando
los neandertales emigraron a lugares abiertos, construyeron estructuras
de madera, hueso de mamut y pieles de animales. Existen algunas evidencias
en Ucrania, en donde diez yacimientos contenían restos de estructuras
de mamut. Estaban hechas de armazones de ramas de treinta pies de largo,
veintitrés pies de ancho y diez pies de alto, cubiertas de pieles
que soportaban huesos de mamut recolectados (Lambert and the Diagram Group
1987). Uno de estos yacimientos, Molodova, en el río Diester, contenía
muchos niveles de ocupación con numerosos fogones y una barrera
contra el viento hecha con huesos de mamut. En Modolova 1, una configuración
de huesos de mamut que alguna vez estuvo en pie como refugio, circundaba
un área con muchos restos de ocupación, entre ellos sílex,
fauna, fogones y ocre rojo. Además, en yacimiento de Modolova V
una configuración de huesos de mamut ligeramente pequeños
y de forma poco definida que resguardaba un aposento techado con cuernos
de reno, que presumiblemente estarían cubiertos con pieles de animales
(Johanson and Edgar 1996).
Dejando
aparte las estructuras fabicadas con huesos de mamut, los neandertales
también fabricaron cabañas con madera y pieles de animales.
Encontramos un ejemplo en el yacimiento francés de Terre Amata,
de una antigüedad de 400.000 años. Esta cabaña era muy
grande, midiendo hasta veinticinco pies de largo y más de doce pies
de ancho (Tattersall 1995). En el interior de la cabaña, los arqueólogos
encontraron un fogón, una chimenea, numerosas herramientas de piedra
y huesos rotos de animal. La escasa fauna encontrada sugiere que tal vez
habría sido un matadero.

Los
neandertales también realizaron construcciones en el interior de
sus cuevas. En Bruniquel, en el sur de Francia, "varios cientos de metros
desde la entrada de la cueva son una compleja estructura construida con
estalactitas y estalagmitas", datadas hace 47.600 años. Fueron recientemente
descubiertas junto con huesos de oso quemados (Balter 1996:449). No se
conoce mucho de este hallazgo todavía, pero se espera que arroje
nueva luz sobre la comunicación y el uso del fuego en los neandertales.