
Los
neandertales fabricaron elaboradas herramientas de piedra, que eran cruciales
para su supervivencia. Servían como instrumentos para la caza, para
descuartizar los animales, elaborar materiales y encender el fuego. La
tecnología más comúnmente asociada con los neandertales
es la Musteriense y duró desde hace 150.000 años hasta hace
unos 27.000.
La
caja de herramientas musteriense consistía en objetos tales como
hachas de mano, tajadores (choppers), raspadores, cuchillos, deniculados
y puntas de lanza. Las hachas de mano, como la imagen que se ve en la sangría
de cada párrafo eran muy usadas para desollar y descuartizar la
caza. Los tajadores (choppers) eran usados para romper los huesos para
abrirlos y obtener médula, cortar madera, ablandar la carne y, posiblemente,
como un martillo primitivo. Los raspadores eran usados para curtir pieles
y posiblemente para obtener carne de los huesos. Los cuchillos tenían
como función cortar la carne. Los deniculados pueden haber sido
usados para cortar y modelar madera. Esto incluiría crear puntas
afiladas para las lanzas de caza musterienses. Las puntas, por otro lado,
estaban colocadas en las lanzas. Este instrumento era usado para el ataque
y la defensa y era más que probablemente empujada más bien
que lanzada.
Estos
aparejos fueron creados con la técnica Levallois, en la que un núcleo
de piedra cuidadosamente preparado se fabricaba desprendiendo pedazos de
la parte superior y los lados. Todos las láminas eran entonces golpeados
con el núcleo para convertirlos en una variedad de herramientas
especializadas. Para golpear estas láminas con los núcleos,
los neandertales debían tener una cierta capacidad cognitiva y una
imagen mental de la forma que querían plasmar en la lámina.
Tenían que saber en qué ángulo debían hacer
el impacto y la fuerza del golpe para producir la herramienta que necesitaban.
En consecuencia, los neandertales tenían la inteligencia suficiente
para tener conocimiento de la simetría. Sin este concepto, no habrían
sido capaces de producir herramientas tan efectivas. Los neandertales también
hicieron innovaciones en su tecnología de fabricación de
herramientas, siendo los primeros homínidos qu colocaron piedras
y puntas de sílex en el extremo de sus lanzas de madera, creando
armas de caza efectivas. Otra invención fue poner el estremo del
bastón de una lanza de madera al fuego para fabricar una punta afilada,
que era también usada para cazar.


Ha
habido alguna polémica acerca de si los neandertales eran capaces
de crear una tecnología tan avanzada o no. Sin embargo, con el descubrimiento
del neandertal de Saint-Cesaire, conocido comúnmente como el "último
neandertal", esto ha cambiado. Se cree ahora que estos homínidos
eran responsables de la tecnología chatelperroniense. A pesar de
ello algunos paleoantropólogos todavía creen que los neandertales
solamente imitaron las tecnologías de sus vecinos los Homo Sapiens.
Una
última herramienta que usaron los neandertales fueron sus dientes.
Paleoantropólogos y antropólogos físicos han especulado
que estos antecesores usaron
sus
mandíbulas y dientes para fabricar herramientas, sujetando objetos
en su boca, usando sus dientes frontales como amarre. En muchos cráneos,
como el Shanidar I, los dientes frontales estaban literalmente desgastados
hasta la raíz. Extensos estudios hechos sobre los modelos de desgaste
de los dientes de los neandertales revelan que materiales animales y vegetales
habían sido partidos apretando los dientes. Otros estudios dentales
microscópicos revelan que algunos objetos habían sido sujatados
con la boca y simultáneamente cortados con herramientas de piedra
(Stringer 1993). No sólo cortaron materiales los neandertales mientras
los sujetaban con sus bocas, sino qe también usaban sus dientes
como un amarre para obtener pieles con ayuda de raspadores. Este excesivo
desgaste de los dientes de los neandertales ha conducido a especular que
las pieles eran tratadas mientras estaban fuertemente asidas con la boca,
restregando un raspador de atrás a adelante y de arriba abajo. A
partir de esta evidencia es obvio que, a pesar de que la invención
de la aguja no se produce hasta más tarde, los neandertales probablemente
lograron con esfuerzo unir pieles curtidas con nervios.
