DE FRANKENSTEIN A DOLLY

 ¿Qué interés para la ética?

    "El primer experimento que se registró en un intento de clonación humana tuvo lugar en 1979. L.B. Shettles, de la Universidad de Columbia, en Nueva York, transplantó espermatogonias (células germinales) en ovocitos humanos enucleados. El embrión se habría desarrollado hasta el estado de mórula.

En 1979, los evolucionistas F. J. Ayala y J. W. Valentine escribían: "Dar la vida ni que sea un sólo individuo por clonación pone en peligro la superviviencia misma de una sociedad democrática".

Por el contrario, Joshua Lederberg, premio Nobel de medicina defendió la clonación humana como un medio de reproducir "a los individuos superiores". Sostenía también la idea de que grupos de gemelos serían particularmente adecuados para ciertas tareas que exigieran una estrecha cooperación (intervenciones quirúrgicas, misiones epaciales, etc.). Joseph Fletcher, de la Universidad de Virginia, escribía que "la sociedad podría necesitar clones humanos especializados para llevar a cabo ciertas tareas muy peculiares, por ejemplo, individuos especialmente resistentes a las radiaciones, o de muy pequeña estatura para vuelos de gran altitud o vuelos espaciales".

MacFarlane Burnet, premio Nobel de medicina 1960, publicó en 1978 un libro para explicar el interés que tendría la sociedad en aplicar una selección genética sistemática de los inidividuos. Es sabido que William Shockley, premio Nobel de física 1956, era partidiario de crear un banco de esperma para obtener hijos de premio Nobel."

Mundo Científico nº 180 - Junio 1997. Clonación. ¿Camelo o revolución? El dossier científico de Dolly.
 

Adaptado de Máximo. EL PAÍS, Lunes 23 de Febrero de 1998

                                                                                                                        

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