boton_mundoAutores en la otra orilla 

mundo_medioCharles Darwin.   El estudiante de Teología que aportó a la humanidad el Evolucionismo
mundo_medioKonrad Lorenz . El doctor en medicina y fundador de la Etología
mundo_medioJoseph Conrad. El marino mercante polaco y uno de los más prestigiosos novelistas de la literatura inglesa

No son tres casos aislados. Son innumerables las personas que han hecho aportaciones deslumbrantes en distintos campos del saber para los que teóricamente no estaban preparados. Lo que todos ellos tienen en común es que aportan un punto de vista tan diferente, tan nuevo, tan apasionado que los convierte en únicos. Recordemos a algunos de los que se atrevieron a cruzar a otras orillas.  diane_fossey

La estadounidense Dian Fossey, con una simple graduación en Terapia Ocupacional, se convirtió en la mayor especialista del mundo en el estudio del comportamiento de los gorilas en libertad, a los que dedicó toda su vida.

chejov_aEl ruso Anton Chejov, que será siempre recordado por sus inolvidables relatos y obras teatrales, como "La Gaviota", "Tío Vania" y tantos otros, era médico. Él mismo llegó a decir: "la medicina es mi esposa legal; la literarura, sólo mi amante". Su muerte prematura se debió precisamente al contagio de la tuberculosis por sus pacientes.

El filósofo francés Michel Serres, miembro de l´Académie Française, estudió la carrera naval. 

kafka

El checo Franz Kafka se doctoró en Derecho obligado por su padre, tras varios fracasos en las carreras de Química, Historia del Arte y Filología. No ejerció su profesión, sino un sencillo trabajo de oficina que le permitió escribir, convirtiéndose uno de los novelistas más geniales de la literatura mundial. 

jack_london Jack London era un iletrado que se formó de modo autodidacta en la biblioteca pública. Sin formación alguna, sus duras experiencias como marino, buscador de oro en Alaska, vagabundo y otros muchos y duros trabajos esporádicos le sirvieron de material para sus inolvidables novelas y cuentos. 

El suizo Leonhard Euler, considerado como el mayor matemático de todos los tiempos, era Maestro en Filosofía por la Universidad de Basilea, además de pasar unos años estudiando teología, griego y hebreo con el propósito -afortunadamente frustrado- de ser pastor de la Iglesia. 

El soviético Vasili Grossman dejó su trabajo de ingeniero para dedicarse en exclusiva a la escritura. Nadie como Grossman nos puede mostrar lo que fué la vida durante la Segunda Guerra Mundial, lo mismo en la URSS que en los paises ocupados por los nazis. 

Paul Virilio, el intelectual francés estudioso de la velocidad, que acuñó el término "dromología" o lógica de la velocidad, recibió formación profesional como Maestro Vidriero.baroja

Pío Baroja, antes de encontrar su auténtica vocación de escritor, se doctoró en medicina, profesión que llegó a ejercer brevemente en Cestona y con tan poco entusiasmo que acabó abandonando para irse a regentar una panadería en Madrid. Allí encontró su camino de escritor que acabaría llevándole a ocupar el sillón "a" de la Real Academia Española en 1935.

maeterlinkEl belga  Maurice Maeterlinck, premio Nobel de Literatura en 1911, que hoy conocemos como el principal exponente del teatro simbolista, estudió la carrera de Derecho. Y curiosamente, este pulcro escritor de ficción, sin ser un naturalista, nos ofreció los más apasionantes e inquietantes estudios sobre la vida de los termes, de las hormigas y de las abejas.

El español Américo Castro tuvo una sólida formación de filólogo y sin embargo es recordado por el vuelco que dió a la visión de la Historia de España.

El escritor búlgaro Elias Canetti se licenció en Ciencias Químicas, ganó el Premio Nobel de Literatura en 1981, pero quizá su mejor obra sea "Masa y Poder", el estudio sociológico de las masas, tema que le obsesionó durante toda su vida.  maranon

Quizá el más espectacular derroche de saberes lo posee Gregorio Marañón. Cruzó todas las orillas. Se doctoró en Medicina y ejerció su carrera con gran brillantez. Pero su bagaje cultural fué de tal envergadura que además de ser nombrado miembro de la Real Academia de Medicina a sus 35 años, acabó siendo nombrado también miembro  de la Real Academia de la Lengua (1934), de la Real Academia de la Historia (1936), de la Real Academia de Ciencias Exactas, Física y Naturales (1947),  de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1956), de la Academia de Ciencias Morales y Políticas de Francia (1956).