ULURU: LA ROCA SAGRADA
                             
Ricardo Martínez

 

 

 

   En el corazón de Australia, y en el corazón del 'dreamtime' de los Anangu,  surge una inmensa mole, llamada Uluru y rebautizada 'Ayers Rock' por el hombre blanco. Esta página pretende al mismo tiempo desagraviar a los hombres y mujeres para los que esta Roca es sagrada, por nuestra profanación: la escalamos. A pesar de los ruegos de los pobladores aborígenes; sin duda, la tentación es demasiado fuerte para un naturalista. Esperamos desde aquí desagraviar a los antepasados del pueblo Anangu, los propietarios de la Roca, dando a conocer alguna de sus tradiciones respecto a Uluru.
 

   La cultura del pueblo Anangu se basa en las relaciones entre las gentes, las plantas y los animales, así como en las estructuras físicas del paisaje. Las complejas relaciones entre estos elementos y como mantenerlas se explican a partir de la tradición religiosa denominada Tjukurpa, conjunto de leyes tradicionales que explica la existencia de las cosas y las gentes, y que sirve además como guía en la vida cotidiana. Como las demás religiones del mundo, el Tjukurpa da respuesta a cuestiones importantes: ¿Como se creó el mundo ylos seres vivos, y por quién?. El Tjukurpa es la clave para  comprender la vida pasada, presente y futura. Y este se expresa de manera muy real a través del paisaje, que transmite la sabiduría de los antepasados.

El Amanecer

 La Tierra fue creada al principio del Tjukurpa, cuando los seres ancestrales crearon los hitos del paisaje y los seres que los habitan, incluyendo a los seres humanos. Los pormenores de las andanzas y viajes de los seres ancestrales se han transmitido a lo largo del tiempo en forma de relatos, canciones y ceremonias. Cuando el pueblo Anangu contempla la Tierra, y todas sus criaturas, contemplan la evidencia de la existencia real, todavía, de los seres ancestrales. Uluru, con sus variados rincones y vallejos, así como otros elementos del paisaje del desierto, nos continuan hablando del Tjukurpa.
 

Lugares Espirituales
 

   Algunas de las actividades de los seres ancestrales, tienen un gran valor espiritual y sus huellas en el paisaje una especial consideración.  Los Anangu, tradicionales custodios de estos valores, velan por la privacidad de algunos de estos sitios especiales. En ellos no se permite hacer fotografías ni penetrar. Algunas de estas localizaciones solo son adecuadas para que en ellas entren los hombres, mientras que otras son exclusivas para las mujeres. Hay conocimientos que se pueden compartir con los visitantes y otros que son exclusivos para los Anangu. Las sendas  de los Mala y de Mutitjulu, son excelentes lugares para compartir y comprender la cultura tradicional de los Anangu, viajando con ellos no solo en el espacio sino en el tiempo hasta los hechos que permitieron la creación del mundo.
 
 

La senda de los Mala
 

   Mala es el nombre de un pequeño marsupial de roca,  el wallaby de roca, que a su vez  da nombre a un pueblo. Todo el borde norte de Uluru tiene que ver con la historia de los Mala:

  En el principio de los tiempos, los hombres, mujeres y niños Mala viajaron desde el oeste por largo tiempo para encontrar Uluru. Cuando llegaron, acamparon en lugares diferentes los hombres viejos, los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes y solteras así como en en otro lugar, las  mujeres casadas y las más viejas. LO hacían para preparar una ceremonia religiosa llamada Inma. Algunos hombres Mala, venidos del oeste, portaban el poste ceremonial llamado Ngaltawata. Treparon rápidamente a la cumbre de Uluru y colocaron el bastón ceremonial en el extremo norte de la montaña, dando así comienzo al Inma. Desde este momento, todo lo que se hacía, hasta las cosas más cotidianas como la caza, la aguada o la preparación de la comida, hablar a la gente o simplemente descansar se hacía de la manera adecuada a la importante ceremonia. Esto es la Ley para hombres,  mujeres y niños desde entonces.

  Súbitamente llegaron otras gentes desde el Oeste, que invitaron a los Mala a participar en otra Inma, lo que los Mala rechazaron al haber empezado ya su propia ceremonia. Las gentes del Oeste retornaron a sus hogares furiosos y dolidos por el desprecio, pergeñando una terrible venganza contra el pueblo Mala: en efecto, poco despues apareció una terrible criatura en las llanuras, con la forma de un espantoso gran perro negro llamado Kurpany, que había sido creado por el pueblo del Oeste para destruír a los Mala y su ceremonial.  Luunpa, el pájaro kookaburra, gritó para avisara los Mala, pero estos ignoraron el aviso y Kurpany les atacó matando a niños, mujeres y hombres. Los Mala huyeron hacia el sur, perseguidos por Kurpany. Hoy en día se pueden apreciar los lugares donde los Mala preparaban sus ceremonias en las cavidades y sendas que rodean Uluru. Allí se puede sentir el Tjukurpa de los Mala.

  Los principales hitos de esta historia se aprecian en el camino a la cima (si bien los Anangu permiten el ascenso, no comprenden la pasión de otros hombres por alcanzar la cima sagrada a la que ellos no suben, y a los que suben a la cima en fila por la senda de los Mala les llaman  Minga, las hormigas), y en la senda que rodea la Roca.


GEOLOGÍA

   Para nosotros, los 'minga' (las hormigas), la roca cuenta una historia no menos interesante: hace unos 550 millones de años, en el período Cámbrico, se produjo la emersión y plegamiento de los materiales que afloran en actualmente la cuenca del lago Amadeus (cuenca endorreica australiana denominada así en honor del por breve tiempo rey de España, D. Amadeo de Saboya). Este episodio, la Orogenia Petermann, desencadenó importantes procesos erosivos (recordemos que aún no existía la vegetación continetal y los procesos erosivos eran tremendamente violentos).  Las areniscas arcósicas y los conglomerados que en el fuuro serían Ayers Rock y  Los Olgas, se depositaron en inmensos y gruesos abanicos aluviales. Con el paso del tiempo, las montañas fueron completamente arrasadas por la erosión y la región fue cubierta por un mar somero, que depositó arcillas y fangos sobre las areniscas. Estos sedimentos, ricos en fósiles y en materia orgánica, son el origen de os campos petrolíferos de Meerenie y Palm Valley, un importante recurso energético para los territorios del norte de Australia.

  Hace 400 millones de años comenzó un nuevo período de plegamiento, fracturación y elevación: la Orogenia de Alice Springs. Se prolonga por unos 100 millones de años, y mientras dura, las areniscas y conglomerados que formaron los antiguos abanicos aluviales se plegaron y fracturaron fuertemente, de manera que los estratos originalmente horizontales, adquirieron una nueva disposición casi vertical. La elevación del conjunto del continente australiano favoreció los procesos de erosión, eliminando poco a poco las rocas que cubrían los conglomerados y las arcosas. Al ser estos más resistentes a la erosión, al aflorar adquieren, por erosión diferencial, mayor altura que el entorno, y la estratificación vertical controla estructuralmente los procesos de meteorización y erosión. En geología se denominan Montes Isla a estas estructuras y Uluru es el ejemplo más famoso.

Uluru